J. PASTORIZA / P. PÉREZ | MADRID / SANTIAGO
El plan de ahorro aprobado por el Gobierno obligará a Fomento a apretarse el cinturón y trastocará sus planes de inversión en grandes infraestructuras, pero los plazos del AVE a Galicia se mantienen sin cambios: el tramo Santiago-Ourense en 2011, el Eje Atlántico en 2012, y la conexión con la Meseta a finales de 2015. El ministro José Blanco ratificó el calendario tras la comisión de seguimiento del Pacto del Obradoiro, en una comparecencia conjunta con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en la que manifestó que, pese al recorte presupuestario que sufrirá su departamento, aún por cuantificar, "en ningún caso puede verse afectada la conexión de la alta velocidad a Galicia".
El Ministerio de Fomento licitó el año pasado 1.456 millones en la red de alta velocidad destinada a la comunidad gallega, 140 más de lo previsto, y ayer en el transcurso de la comisión -de la que también forman parte representantes de las tres fuerzas políticas del Parlamento autonómico- se acordó mantener el ritmo inversor pactado para 2010, que asciende a 3.217 millones. "El pacto funciona, es útil, y las expectativas siguen intactas", manifestó Núñez Feijóo.
El ministro admitió que deberá "reprogramar proyectos", pero da "prioridad entre las prioridades" a la red estatal ferroviaria, tanto para trenes de pasajeros como de mercancías. "El ajuste le afectará lo menos posible. Lo que tenemos que buscar es más eficiencia, optimizando recursos", explicó Blanco.
La vía para lograrlo pasaría por impulsar un plan de financiación que incremente la colaboración público-privada, una fórmula que en Galicia ya está planteada para el tramo Vigo-Ourense por Cerdedo. El ministro ha encargado un estudio, que presentará en el plazo de seis meses, del que saldrá dicha reprogramación. "No es una anulación, buscaremos fórmulas alternativas. Espero que podamos mantener una inversión equiparable. La ambición es mantener la mayor parte de los proyectos", anticipó.
Quedarán licitados los cuatro tramos pendientes del eje Lubián-Ourense -crucial para la entrada del AVE desde la Meseta- "y toda la superestructura desde Olmedo", apuntó Blanco. En 2011, el eje entre Santiago y Ourense quedará completo. Feijóo también resaltó la elevada inversión. "Es una previsión ambiciosa que supone licitar más de 300 millones cada mes. A finales de 2010 el 100% de la conexión entre Ourense y la Meseta estará en obras", comentó.
El pacto suscrito en la Praza do Obradoiro el 21 de julio de 2009 para impulsar el AVE gallego goza por ahora de buena salud. "Se está cumpliendo", celebró Alberto Núñez Feijóo. "Hay un diálogo fluido y permanente con la Xunta", manifestó Blanco.
Prueba del entendimiento que hay por ahora sobre la alta velocidad es el acuerdo para la firma de un protocolo entre el Gobierno español y el portugués a fin de fijar un calendario de plazos para el AVE entre Galicia y el país vecino.
La iniciativa partió de Feijóo, quien lo planteó el jueves pasado al primer ministro luso, José Sócrates, en una reunión mantenida durante su visita oficial a Lisboa. La propuesta recibió una acogida positiva por parte del mandatario portugués y ayer José Blanco también la suscribió. "Tenemos la firme determinación de desbloquear y resolver los problemas con este trazado. Firmaremos un protocolo para ganar en certidumbre, porque es bueno que ambas administraciones nos comprometamos", manifestó el ministro.
Un acuerdo institucional sobre el AVE entre Galicia y el norte de Portugal supondría un impulso a esta infraestructura, ya que los dos tramos entre Vigo y la frontera están aún en fase de estudio informativo, y en el recorrido portugués queda por definir si se hace un trazado nuevo o se combinan en el mismo tren de pasaje y mercancías. "Avanzamos en el desbloqueo de trazados complejos", apuntó el presidente autonómico.
El otro proyecto de la red atlántica de alta velocidad que presenta complicaciones es la culminación en el tramo norte con la conexión entre Betanzos y Ferrol, aunque también en este caso ambas partes se comprometieron a buscar soluciones para cerrar plazos.
Otro de los acuerdos alcanzados durante la reunión fue la creación de comisiones de integración en las ciudades gallegas.
En la comisión de seguimiento del Pacto del Obradoiro participaron por parte de la Xunta, además del propio Feijóo, el conselleiro de Infraestruturas, Agustín Hernández, la diputada nacionalista Teresa Táboas, y el socialista Miguel Rodríguez Bugarín. Por parte de Fomento estuvieron los altos cargos del departamento: Víctor Morlán, José Luis Cachafeiro y Carlos Juárez.
En el último trimestre del pasado año se pisó el acelerador en las obras del AVE gallego. Se avanzó sobre todo en el corredor de entrada de la alta velocidad a Galicia, una de las líneas que acumulaba más retraso y que ahora ya se encuentra en construcción en el 73% de su recorrido. También se inauguró la línea del Eje Atlántico que discurre entre A Coruña y Santiago, lo que supuso reducir la duración del viaje entre ambas ciudades por primera vez a 35 minutos. Son ya, en total, 90 los kilómetros de este corredor interior que se encuentran en servicio.
Sin embargo, hay otros proyectos que avanzan a paso de tortuga. Es el caso del AVE entre Ourense y Vigo o la conexión de esta ciudad con la frontera portuguesa.
En conjunto en la mitad de la red de alta velocidad de Galicia todavía no se han iniciado las obras. Se está priorizando la entrada de la alta velocidad en Galicia a través del tramo Lubián-Ourense, mientras que el acceso por Ponferrada y Monforte evoluciona con más lentitud.
El Ministerio de Fomento centra ahora sus esfuerzos en tres líneas. Por un lado, está el Eje Atlántico, donde el 65% de su recorrido está en obras o finalizado. El eje Ourense-Santiago está en construcción en su totalidad y a finales del año 2011 entrará en funcionamiento. El último impulso se le ha dado al corredor de entrada del AVE a Galicia, donde sólo quedan 24 kilómetros pendientes de licitarse las obras. El siguiente paso ha de ser publicar el estudio de evaluación ambiental del trayecto Ourense-Vigo. Entre Ourense y Lugo sólo hay 7,5 kilómetros en construcción y el trayecto Lugo-Betanzos aún se encuentra en fase de estudio informativo.