M. VÁZQUEZ | SANTIAGO
La crisis ha llevado el paro incluso a sectores que parecían inmunes al desempleo. El descenso de turistas, la caída de los ingresos y la propia estructura atomizada y familiar de la hostelería en Galicia se han traducido por primera vez en muchos años en la desaparición de puestos de trabajo en uno de los sectores económicos más dinámicos de la comunidad. El año pasado, la hotelería gallega perdió 329 empleos, o lo que es lo mismo, una media de 27,5 cada mes. El dato del Instituto Nacional de Estadística (INE) no ha cogido por sorpresa al sector que esperaba este descenso e incluso advierte de que la cifra se queda "corta", al estimar según sus propios cálculos que el año pasado se perdieron alrededor de otro centenar de puestos de trabajo en toda la comunidad.
Juan Silva, presidente de la Confederación de Empresarios de Hostelería de Galicia (Cehosga), atribuye este desfase entre las estadísticas oficiales y los datos que maneja la patronal al cierre de un número importante de locales familiares. Se trata en su mayoría de establecimientos pequeños regentados por autónomos que cuando abandonan el sector hostelero no se dan necesariamente de baja en la Seguridad Social, por lo que su puesto, explica, no se computa en las estadísticas de parados.
La caída del empleo ha sido generalizada en toda Galicia. Ninguna de las cuatro provincias se salva de un descenso que situó la cifra de personas empleadas en este sector en 7.210, la más baja desde 2005. El mayor varapalo se lo llevó la hostelería de Pontevedra, que perdió 214 puestos de trabajo respecto a 2008, seguida de la de A Coruña, que a pesar de ser la única provincia gallega que ganó turistas el año pasado, empleó en el sector a 71 personas menos que un año antes.
Pese a este panorama, el presidente de los hosteleros gallegos cree que no hay motivos para el alarmismo ya que al contrario que en otros sectores, el empleo fijo en Galicia "no ha sufrido muchas bajas". Las propias características del sector, que en determinadas épocas del año debe recurrir a mano de obra de refuerzo ante el incremento de clientes, explican por qué la mayor pérdida de puestos de trabajo en la hostelería afecta a los trabajadores temporales. Y es que el sector tiene miedo a hacer contratos nuevos.
"Hay una crisis económica generalizada que nos afecta a todos, pero también una crisis psicológica que hace que la situación parezca más grave. Y es que está demostrado que los trabajadores cobramos lo mismo que hace dos años, el precio de las cosas incluso ha bajado, pero nuestro gasto es mucho menor", explica Silva, que cree que esa misma "contención" se traduce en el sector de la hostelería en el descenso del número de contratos temporales incluso en las épocas de mayor afluencia de turistas.
No obstante y tras insistir en que ha habido cierres, Silva alerta sobre otro fenómeno que "maquilla" también las cifras. Y es que los efectos de la crisis económica sobre sectores como el de la construcción propiciaron la aparición de nuevos establecimientos regentados por gente sin ninguna experiencia en hostelería. "Empresarios hay muchos, pero buenos profesionales atendiendo a la gente, no. Y eso es algo que tenemos que cuidar", apunta Silva.
Las perspectivas del Xacobeo y la previsión de que el número de visitantes se dispare en Galicia también actuaron como freno a las contrataciones en los últimos meses de 2009. Juan Silva explica que algunos empresarios con "graves apuros económicos" están esforzándose por "retener a su personal fijo" con la expectativa de que la situación mejore en 2010, aunque en otros casos "apretarse el cinturón" significa echar mano de familiares para que todos los ingresos queden en casa. "Veníamos de una situación de bonanza durante la que muchos propietarios de establecimientos familiares contrataron a gente a media jornada para poder trabajar menos horas pero en cuanto la crisis empezó a apretar, algunos tuvieron que prescindir de personal para mantener su sueldo", dice.
El esperado repunte del turismo, sin embargo, aún no ha empezado a notarse. El presidente de Cehosga asegura que enero siguió la misma tendencia de caída de 2009 y de 2008 aunque cree que entra dentro de lo previsible teniendo en cuenta que aún no estamos en temporada alta y que enero suele ser un mes de vacaciones en este sector.