P. M. | A CORUÑA
La negativa del Gobierno a ceder a Galicia la mayoría de las competencias que demandaba la Xunta ha servido para reabrir el debate sobre la reforma del Estatuto de Autonomía. Después de que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero condicionara los traspasos a la modificación de la carta autonómica gallega, el líder del PSdeG, Manuel Vázquez, reclamó ayer al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que "rompa con Génova" y apruebe la constitución de una comisión que se encargue de la reforma del Estatuto de Autonomía de Galicia, para que la comunidad salga de la "segunda división" en la que se encuentra.
Vázquez, que responsabilizó directamente a Feijóo del fracaso de la reunión del martes entre Xunta y Gobierno central -en la que el vicepresidente Manuel Chaves sólo se comprometió a estudiar el traspaso de las autopistas AG-53 y AP-9 y rechazó las otras nueve que pedía el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda-, acusó al presidente gallego de ser "el principal enemigo de Galicia" por haber bloqueado, durante su etapa en la oposición, la reforma estatutaria "por disciplina de partido".
"Le pido que la aborde ya (la reforma estatutaria) y no siga condenando a Galicia a no tener un estatuto que nos equipare con el resto de España", urgió Vázquez, convencido de que la comunidad "no puede seguir en inferioridad de condiciones" en todas las reuniones bilaterales del Gobierno autonómico con el central. El líder de los socialistas gallegos -que anunció que la citada modificación será un "elemento troncal" en la acción política de su partido- insistió en que, tal y como le transmitió el Ejecutivo central a Rueda el martes, si Feijóo pretende aumentar el "techo competencial" de Galicia, debe actualizar el estatuto, una demanda ya planteada por los socialistas durante el pasado verano. Vázquez solicitó que la reforma del estatuto sea "la mayor acción política de 2010", ya que no hacerlo sería "dramático" para Galicia.
PSdeG, BNG y PP llegaron a sentarse para negociar la reforma del estatuto durante la pasada legislatura. Sin embargo, las conversaciones no tuvieron éxito y la modificación quedó suspendida, según los socialistas debido al veto impuesto por la dirección nacional del PP. Durante la campaña electoral, Feijóo prometió cambiar el texto si ganaba los comicios de marzo de 2009, aunque tras llegar a San Caetano el nuevo presidente matizó que esa no sería su prioridad, al menos durante los primeros años de la legislatura.
Así, Vázquez pidió ayer a Feijóo que "rompa" con la dirección nacional del PP, y criticó que el Ejecutivo gallego culpase a Moncloa del fracaso de la negociación cuando "las debilidades están en la propia Xunta", sentenció.
El propio Feijóo también se refirió ayer al encuentro del martes, en el que el Gobierno central se negó a negociar el traspaso del servicio de meteorología, la ordenación pesquera o el control de vertidos y puertos, tal y como demandaba la Xunta, alegando que el actual estatuto gallego no permite esas modificaciones. Además, tras el encuentro el conselleiro Alfonso Rueda aseguró que el Gobierno tampoco había avanzado nada en el traspaso de las competencias que ya había comprometido a la anterior Xunta en 2007, como la cesión de archivos y bibliotecas o de Inspección de Trabajo. Feijóo aseguró que el Ejecutivo sí podía ceder esas competencias "a través del artículo 150.2 de la Constitución" y aseguró que el Gobierno central siguió en este asunto "la misma estrategia que en el caso de la ley de cajas". "Esto está dentro de la misma decisión política, que es que Galicia no aumente su autogobierno y que Galicia no aumente su capacidad financiera manteniendo las cajas de ahorro", dijo Feijóo.