P. M. | A CORUÑA
La Comisión Europea ha desbloqueado el pago de 166 millones de euros de ayudas a la Xunta que había suspendido en la pasada legislatura debido a irregularidades en la tramitación de los expedientes. Buena parte de ese pago, 133 millones, se ingresarán "de inmediato" en las arcas del Gobierno autonómico, según anunció ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Se trata de unos pagos del Programa del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) -la línea de ayudas europeas destinada a cohesionar las regiones más atrasadas- correspondientes a proyectos ejecutados en Galicia entre 2000-2006. Después de varias visitas a Galicia de responsables de la Comisión, que durante varios meses alertaron a la Xunta bipartita de las deficiencias en la justificación y verificación de los proyectos subvencionados, en noviembre de 2008 el Ejecutivo comunitario confirmó que congelaba el pago de estas ayudas a la Xunta hasta que subsanara las irregularidades.
La Comisión Europea exigió a la Xunta muchos más requisitos para justificar que los proyectos se habían ejecutado tal y como se plantearon en su día, que cumplieron con los objetivos previstos y que, en el caso de los que no lo hicieron, se repusieron los fondos. Durante la pasada legislatura, los técnicos de Facenda actualizaron los expedientes que habían sido bloqueados para adaptarse a las exigencias de verificación de la Unión Europea, revisando gastos, facturas y contratos de nuevo. Finalmente, hace unas semanas la Comisión Europea dio por subsanados los errores y confirmó que pagará las ayudas a la Xunta en breve. "Ya tenemos comunicado y acreditado que se levanta la suspensión de pagos a Galicia", confirmó ayer Feijóo tras el Consello de la Xunta. El presidente gallego destacó la importancia de que "se recupere el prestigio de la Xunta como administración que gasta con eficiencia", así como su "solvencia" ante la UE. Además, subrayó que los 166 millones son "especialmente claves en un momento de crisis" y añadió que 133 de ellos se cobrarán "de inmediato".
Aunque los trabajos para reparar las deficiencias detectadas por Bruselas comenzaron ya en 2006, Feijóo aseguró que cuando llegó a San Caetano en abril del año pasado, se encontró con un "alto grado de incertidumbre" sobre la posibilidad de cobrar los importes pendientes, por lo que la Consellería de Facenda puso en marcha "un plan de actuaciones" para resolver cumplir las exigencias de la Comisión.
Para cobrar fondos europeos, primero la Xunta paga el total del proyecto, luego lo justifica pormenorizadamente ante Bruselas, que, meses después, paga su parte de la ayuda (suelen ser proyectos cofinanciados) al Ejecutivo central, que a su vez se lo devuelve a Galicia.