REDACCIÓN | A CORUÑA
El temporal de viento en la costa no da tregua. El litoral gallego continuará hoy en alerta naranja (riesgo importante) y para mañana por la tarde se espera la llegada de un frente que traerá lluvias en toda la comunidad. La nieve volvió a cubrir ayer las zonas de montaña de Ourense y Lugo. El fuerte viento y las lluvias de ayer provocaron la caída de árboles en media docena de concellos, que no llegaron a causar ningún daño personal. Según informó el 112, la caída de árboles se produjo en las localidades coruñesas de Boiro y Oleiros, los municipios pontevedreses de Silleda y Redondela y en la ourensana de Maceda.
Las lluvias también causaron un desprendimiento de tierra en la carretera PO-902, a su paso por Lalín. El servicio de emergencias recibió el aviso de un particular y movilizó a la Guardia Civil de Tráfico y a técnicos de limpieza de carreteras.
Por segundo día consecutivo, la costa gallega estuvo en alerta por el fuerte viento, con olas de hasta siete metros. Según informó Meteo Galicia, localidad coruñesa de Cedeira registró la ráfaga de viento de mayor intensidad, con 111 kilómetros por hora. En Pontevedra, el máximo valor se produjo en Santa María de Oia (92 km/h); y en Lugo, se produjo en Abadín (86). En la ciudad de A Coruña se alcanzaron rachas de viento de 67,9 kilómetros por hora; en Santiago, 62 km/ h y en Vigo, 61.
Mañana entrará un frente que hará que las lluvias se extiendan de Galicia al noroeste de Castilla y León, con carácter de débil a moderado. No obstante, es posible que por la tarde se extiendan al resto del cuadrante noroeste, a Extremadura y a la zona centro, siendo menos probables cuanto más al sur y al este. El viento soplará en Galicia, de componente sur y rachas de flojas a moderadas con intervalos fuertes en el litoral. En el Valle del Ebro, el noreste de Cataluña y Baleares será de componente norte e intensidad moderada. Por su parte, en Canarias, soplará del norte y del oeste, de flojo a moderado.
De cara a la próxima semana, la Agencia Estatal de Meteorología prevé que, con la entrada de varios frentes atlánticos, el ambiente se torne húmedo. Así, en la vertiente atlántica podrían desencadenarse lluvias débiles. El resto del país permanecerá "estable y sin sobresaltos", con temperaturas que tampoco experimentarán cambios. Sin embargo, a partir del jueves la presencia de una borrasca en el norte de Europa podría traer corrientes de viento frío y lluvias que trastocarían la tónica de estabilidad general que reinará en los próximos días, informa Efe.