REDACCIÓN | A CORUÑA
A la cabeza del reciclaje de la basura tecnológica. Galicia, con casi 43.000 unidades, fue la comunidad autónoma que más electrodomésticos recicló en 2008, e incrementó en un 90% la recogida de aparatos en 2009, al aumentar estos hasta las 82.000 unidades.
Son los datos que maneja la Asociación de Empresas Distribuidoras de Electrodomésticos del Noroeste (Aden), que acaba de firmar un convenio con la Fundación Ecolec para retirar de forma adecuada los aparatos domésticos cuya vida útil ya ha finalizado, sin coste para el cliente. Ecolec y Aden conformaron ayer un protocolo de actuación que compromete a casi 700 establecimientos, para que éstos se encarguen de trasladar los aparatos viejos a la planta de reciclaje de Cerceda, donde les retiran los gases contaminantes y se aprovechan todos los materiales que pueden ser útiles.
"En España se habla ya del modelo gallego en reciclaje de electrodomésticos", afirmó el presidente de la asociación, Javier González, que subrayó que sus asociados son fundamentalmente pequeños establecimientos de zonas rurales, donde la retirada de estos aparatos es más problemática.
González declaró que la intención de la asociación es llegar a los cien mil aparatos recogidos este año, y, a largo plazo, superar la tasa de aparatos retirados en 2009, que fue del 7%, y llegar al 100% para erradicar la imagen de "la lavadora tirada en el monte y el chatarrero, con el que nunca se sabe dónde acaban las máquinas".
Aden aboga por que, en estos casos, el Seprona siga la pista del electrodoméstico abandonado, a través del código de barras, para amonestar a los puntos de venta y fomentar de esta forma el reciclaje de los aparatos. Aunque la mayoría de los electrodomésticos reciclados pertenecía a la llamada línea blanca (lavadoras, frigoríficos o lavavajillas), Aden fomentará también la retirada adecuada de los aparatos de línea marrón, como ordenadores personales o televisores, y la de los denominados PAE: planchas, cafeteras u hornos microondas.
La basura electrónica supone ya el 4% de los residuos de toda Europa por lo que su tratamiento es vital.