REDACCIÓN | SANTIAGO
El traspaso de las competencias de Salvamento Marítimo a la Xunta vuelve a ser motivo de discrepancia política, esta vez, entre los partidos gallegos. Dos años y medio después del acuerdo unánime en la Cámara autonómica para reclamar la transferencia de Salvamento, populares y socialistas se desmarcaron ayer de una iniciativa en la que se instaba a la Xunta a demandar esta competencia. El Bloque se quedó solo en la defensa de una aspiración que el Gobierno bipartito había incluido en su lista de traspasos prioritarios y sobre el que incluso el entonces vicepresidente Anxo Quintana llegó a anunciar un acuerdo previo con Madrid.
Pese al respaldo mostrado la pasada legislatura por los tres grupos al traspaso, el PP justificó ayer su rechazo a la iniciativa en que el mar "no se puede parcelar", mientras el PSdeG, que se abstuvo en la votación, también puso en duda la eficiencia de la medida.
La Cámara rechazó así la admisión a trámite de una proposición de ley del nacionalista Bieito Lobeira, que trataba de llevar al Congreso la reclamación de estas competencias. El parlamentario indicó que su intención es disminuir el elevado índice de siniestralidad marítima de la comunidad gallega, la más alta de Europa, además de ser también la mayor en cuanto a grandes mareas negras. Lobeira concluyó que se trata de un problema "estructural" ya que los medios de Salvamento no se adaptan a la realidad gallega o su respuesta es tardía ante las emergencias. "No queremos una isla, sino un salvamento integral que elimine la falta de coordinación", dijo.
La socialista Marisol Soneira apuntó que la catástrofe del Prestige no hubiera tenido "ni mejores ni peores" consecuencias si Galicia hubiese contado con las competencias de Salvamento. Además, dijo que la iniciativa del BNG le suscita "dudas" puesto que accidentes de envergadura en el mar "superan los límites" de la comunidad. El popular Antonio Rodríguez Miranda dijo que el problema no es quién tiene la titularidad de los medios sino "cómo se usan" y se mostró contrario al "minifundismo" en la costa porque "el mar no se puede parcelar".