C. VILLAR | SANTIAGO
Todos los artistas presumen de su última obra como si fuese la mejor. También Peter Eisenman lo hace, aunque los gallegos han tenido que esperar dos años para verlo. La Fundación Cidade da Cultura ha colgado en su página web un vídeo del arquitecto neoyorquino de 2008 en el que dirige a los posibles visitantes del complejo una presentación del Gaiás, explica cuál era su intención, y la del Gobierno de Fraga, al apostar por semejante infraestructura siguiendo el modelo del "efecto Guggenheim" y augura que los años venideros le darán la razón a los que apostaron por el proyecto ya que la gente "se dará cuenta de que lo que Galicia ha hecho para el mundo, para sí mismos, para el mundo de la cultura y por el mundo moderno".
Coincidiendo con la apertura del complejo al público y con pocas plazas libres ya para visitarla en marzo, fuentes de la Fundación aseguran que la inclusión del vídeo de Eisenman, subido a YouTube el 14 de diciembre pero grabado durante una visita del arquitecto en 2008, forma parte de un proceso de "actualización" de la web y de incorporación progresiva de la documentación que figura en sus fondos.
"La gente que venga aquí va a adorar estar aquí, va a adorar actuar aquí, va a adorar participar aquí, va a adorar usar los edificios", alecciona un entusiasmado Eisenman al dirigirse a los hipotéticos "visitantes".
Así, resalta que es "importante" que los que acudan a desentrañar los misterios del Gaiás "entiendan" que la "idea en aquel entonces era crear el "efecto Guggenheim", un "enorme éxito" a la hora de generar un "turismo arquitectónico". No obstante, era sólo el modelo. "Como Bilbao, pero diferente", afirma Eisenman. ¿Y en qué? "En Bilbao se sacó toda la energía y se concentró en un solo lugar". Por el contrario, en el Gaiás, la solución era "dispersar esa energía en un espacio"y hacer no un único edificio, sino una colina, una montaña mágica", en la que se recrearía "la escala, el sentimiento, el espíritu de la materia que impregna Galicia, desde los edificios de cristal de A Coruña a las fachadas de piedra de Santiago, pero sin copiarlos". En todo caso, el objetivo era subsanar una carencia de la capital, con "una larga historia de peregrinaciones religiosas" a su espalda pero que "sólo atrae a peregrinos religiosos". "La idea era atraer a Galicia un turismo cultural", continúa.
Eisenman no se olvida de los gallegos en su discurso:"También para los ciudadanos de Galicia, para abrirlos al resto del mundo y hacerles entender cómo se relacionan en este mundo moderno con el mundo". Eisenman afirma que el Gaiás es uno de los proyectos estrella de su carrera y que "probablemente nunca" tenga la "oportunidad" de realizar una obra similar. Y como buen vendedor, insiste en que la Cidade da Cultura no es "algo sólo" para él, sino "para la gente de Galicia, de la gente de Galicia".