X. A. TABOADA / P. PÉREZ | SANTIAGO
En un clima agrio, tenso y bronco por momentos, con continuas interrupciones y llamadas al orden a los diputados, Alberto Núñez Feijóo se estrenó ayer en el debate sobre el estado de la autonomía como presidente de la Xunta. Su proyecto estrella fue el anuncio de un paquete de rebajas fiscales para facilitar el acceso a la vivienda y aunque hubo muchas llamadas para acuerdos, sólo se sentaron las bases para desarrollar dos pactos, ambos con el PSOE, sobre el territorio y el impulso demográfico. Pero esto no impidió que la refriega dialéctica fuera continua, con las cajas, la política lingüística, el paro y los servicios sociales como ejes centrales de todas las discusiones y con un Feijóo más crítico con el PSOE con el Bloque, porque los nacionalistas apoyaron la ley cajas.
Feijóo empleo un hora y 55 minutos en leer su primera intervención de 75 folios, en los que una gran parte la dedicó a repasar las acciones de sus primeros once meses de gobierno. Aseguró que su gestión ha estado marcada por el cumplimiento del programa electoral, que en su Gobierno no se reprodujeron las "peleas domésticas" del bipartido y que ha propuesto 20 iniciativas legislativas para combatir la crisis, "la primera preocupación".
En esta línea, el presidente de la Xunta avanzó nuevas medidas para relanzar el mercado de la vivienda con nuevas rebajas fiscales. Así, el Ejecutivo gallego renuncia a adecuar el Impuesto de Transmisiones (que grava a compra-venta de viviendas usadas) a la subida del IVA impulsada por el Gobierno, lo que supone dejar el tipo en el 7% y no pasarlo al 8%. Y para las viviendas que vayan a ser objeto de rehabilitación se bajará al 6%. El Impuesto de Actos Jurídicos Documentados también experimentará una merma de entre el 25% y el 30%.
Para la adquisición de la primera vivienda, el tipo pasará del 0,75% al 0,5%, mientras que para la segunda, se reducirá del 1% al 0,75%. Esta misma rebaja se aplicará en la formalización de las hipotecas, que en el caso de constitución de una nueva para cancelar otro préstamo, tendrá un coste cero para el cliente.
Pero el anuncio no convenció a la oposición. "No tiene credibilidad. Avanza una nueva rebaja fiscal cuando no capaz de bajar el IRPF anunciado hace un año", le espetó el secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez. Y lo mismo considera Carlos Aymerich, portavoz del BNG, quien no encuentra la lógica en desgravar por las segundas viviendas y máxime en tiempos de crisis, porque merma los ingresos públicos. "Bajamos los impuestos porque hay 34.000 fontaneros, albañiles y carpinteros en el paro", replicó Feijóo.
Ofertas
De la amplia oferta de pactos que lanzó el presidente, sólo dos encontraron eco y ambos en el PSOE, uno para diseñar la política territorial -supeditado a la protección de los espacios naturales- y otro para impulsar la demografía. Pero aunque el PSOE recogió el guante para iniciar el diálogo, eso no impidió que Vázquez se empleara a fondo para descuartizar la gestión de la Xunta y recordar otras ofertas de pacto de Feijóo que no llegaron a ningún lado, como con la TVG, la lengua o el Estatuto.
Pero el Bloque ni se aproximó. Para Aymerich, el pacto por la demografía no tiene sentido cuando la Xunta no abre las galescolas del bipartito y desmantela las oficinas de Benestar, y el del territorio carece de interés por entender que solo está pensado para defender a los constructores y promotores.
Feijóo también aceptó incorporar a su plan estratégico para combatir las crisis las propuestas que presenten los socialistas.
Pero el debate fue de todo menos tranquilo y el presidente, al que acusaron repetidas veces de mentiroso, respondía a todas las críticas poniendo como contrapunto la gestión del bipartito.