REDACCIÓN | SANTIAGO
Cinco operarios iniciaron ayer los trabajos para trasladar la estatua ecuestre de Franco desde el patio de poniente del Arsenal Militar de Ferrol, donde estaba depositada desde el año 2002, a un almacén interior del recinto militar. La estatua permanecerá oculta al público bajo una lona, tal y como acordó la corporación ferrolana en cumplimiento de la ley de memoria histórica.
A principios de enero, el Ministerio de Defensa exigió al Ayuntamiento ferrolano la retirada de la estatua ecuestre de Franco, regalo de la ciudad al dictador en la década de los 60. A mediados de ese mismo mes el alcalde de Ferrol, Vicente Irisarri, anunció que el traslado sería cuestión de días y que se haría cargo el propio Ministerio de Defensa, una solución que obtuvo el respaldo mayoritario de los grupos de la corporación.
Dos meses después, la estatua continúa emplazada en el mismo lugar en el que fue depositada en julio de 2002, cuando se retiró de la plaza de España para iniciar las obras de reforma de la plaza.
No obstante, desde enero, y en varias ocasiones, se ha visto a obreros tomar medidas en el entorno de la efigie para determinar el modo de llevar a cabo el traslado ya que se trata de una mole de bronce de siete toneladas de peso. Los trabajadores del Arsenal se centraron ayer en liberar los anclajes que sujetan la estatua al pedestal.
Precisamente ayer el alcalde de Ferrol, Vicente Irisarri, confirmó que la plaza de España se inaugurará el 27 de marzo "tras años de calvario".