EUROPA PRESS
El jefe del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, calculó hoy que las nuevas medidas fiscales que proyecta la Xunta para favorecer el acceso a la vivienda y "revitalizar" los sectores vinculados a la construcción beneficiarán de forma directa a más de 90.000 gallegos --unas 30.000 familias-- y avanzó que estarán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2011, aunque "podrán ser prorrogables".
Tras el Consello de la Xunta, se marcó el reto de que su Gobierno apruebe en abril las cuatro nuevas medidas fiscales en materia de vivienda que avanzó en el Debate sobre el Estado de la Autonomía, y cifró el coste de su aplicación para las arcas públicas en 9,2 millones de euros anuales. Con todo, confió en "compensar" esta reducción de ingresos con "el aumento de la actividad económica y lo recaudado con otros impuestos".
Además, el máximo mandatario gallego recordó que la intención de su Gobierno es renunciar a adaptar el impuesto de transmisiones patrimoniales --que grava las viviendas usadas-- a la subida del IVA prevista para julio por el Gobierno central, que afectará a las nuevas. "Se puede subir o bajar los impuestos, nosotros optamos por bajarlos", contrapuso.