A pesar de la crisis o quizá debido precisamente a ella, los ganaderos gallegos siguen produciendo por encima de la cuota que tienen asignada. A finales de enero, y todavía con dos meses por delante de campaña, el 18% de los productores lácteos de la comunidad ya habían superado la cuota que tienen asignada. Este exceso de producción en un contexto marcado por el descenso de las recogidas por parte de la industria se atribuye desde los sindicatos agrarios a una doble causa: por un lado la "vocación" de continuidad de las granjas gallegas, que apuestan por producir y aumentar su competitividad incluso en tiempos de crisis; y por otro, la caída de los precios, que en una maniobra de compensación obliga a los ganaderos a producir más para obtener los mismos ingresos.
No es una realidad nueva. Hace años que el sector lácteo gallego se sitúa a la cabeza de España en cuanto a exceso de producción, una circunstancia que en campañas precedentes supuso también que en la práctica fuesen los productores de esta comunidad los que asumieran gran parte del peso de la supertasa -la multa que impone la UE a los países miembros que se exceden de la cuota global asignada-.
En la campaña actual no habrá sanciones, algo que los productores lácteos saben desde hace meses. Pero ni siquiera esa certeza permite respirar tranquilos a los ganaderos que producen por encima de cuota. Francisco Bello, secretario xeral de Xóvenes Agricultores, asegura que en 2009 la UE autorizó a los estados miembros a aplicar la supertasa de forma "individualizada" para penalizar a aquellos ganaderos que se excedieran de cuota y utilizar ese dinero para "reconvertir" el sector. En un primer momento, el Gobierno central rechazó esta posibilidad. "Pero la amenaza sigue ahí", apunta Bello, que asegura que en cada reunión con el Ministerio de Medio Ambiente surge "de forma recurrente" este debate. "Se nos ha insinuado la aprobación de un nuevo Plan de Abandono pero financiado con cargo a estas multas a lo cual desde Galicia nos oponemos", relata.