M. MORENO. A CORUÑA
El cerdo celta no es la única raza gallega autóctona que corre peligro de extinción. Las razas bovinas propias de la comunidad autónoma cuya pervivencia corren serio riesgo de continuidad aumentaron el año pasado en torno a un 17%. En concreto, pasaron de 7.363 a 8.608 ejemplares, según datos de los organizadores del I Salón monográfico de la Ganadería y la Agricultura, celebrado el mes pasado.
Pese a todo, se ha producido un incremento nada desdeñable del censo en un 590,85% en los últimos 18 años gracias a iniciativas de recuperación tanto públicas como personales. De estas razas, las que han crecido en una mayor proporción han sido la Frieiresa —de la que existe un 23,35% de ejemplares más—, la Caldelá —que ha experimentado un incremento del 17,74%—, la Vianesa —con una subida del 17,14%—, la Limiá —un 16,64%— y la Cachena, raza de la que existe un 15,63% más.
En lo que se refiere al número de explotaciones existentes en Galicia de este bovino, han aumentado casi un 7%; es decir, pasaron de existir 339 en 2008 a 362, el año pasado.
En lo que se refiere al resto de razas autóctonas gallegas que existen en peligro de extinción, la oveja típica de Galicia experimentó un crecimiento del 28,4% —al pasar de 2.514 a 3.228 animales— y la gallina de Mos, que también vio incrementar sus cifras, al pasar de 5.811 a 6.884 ejemplares, un 18,46% más.
En lo que se refiere al caballo de pura raza gallega su censo aumentó "ligeramente" mientras que el conocido como can de palleiro, el quisquelo y el perdigueiro y el podenco gallegos "están mostrando también una recuperación".