EFE
El PSdeG propone un nuevo plan de ajuste presupuestario para Galicia que sea consensuado con todos los grupos con representación parlamentaria, "más realista" que el impulsado por el Gobierno de la Xunta y que no toque las políticas sociales.
El portavoz de los socialistas en la cámara autonómica, Xoaquín Fernández Leiceaga, destacó hoy en rueda de prensa que "queremos ser útiles en coyunturas adversas, al contrario que el PP cuando está en la oposición", pues "hay que apoyar al Gobierno a la hora de hacer ajustes cuando las circunstancias son como éstas", alegó.
Leiceaga se refirió a "la renuncia a seguir tramitando estudios para el metro ligero en A Coruña y Vigo" y a las "dificultades serias" para obtener financiación prevista en los presupuestos por importe de 1.000 millones de euros como "dos ejemplos claros de dificultades de gestión derivadas de la coyuntura" económica actual.
Unas dificultades, dijo, que deberían llevar al Gobierno de la Xunta a consensuar "un plan realista de reajuste y reorientación de las cuentas públicas" con los grupos de oposición en el Parlamento.
Invitó al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a que "pase de la queja a la acción", para impulsar "un ajuste bien orientado en el gasto, que deje fuera a los de carácter social, que son fundamentales, y eleve todo lo posible los ingresos a disposición de la hacienda autonómica".
Leiceaga propuso como medida de reorientación de las finanzas públicas la evaluación de las bonificaciones fiscales sobre las que la Xunta tiene capacidad normativa, para ver cuáles hay que preservar y cuáles deben suprimirse.
Recordó que esas bonificaciones previstas para 2010 suponen 125,8 millones de euros, que "permitirían restaurar el gasto sanitario, educativo y en políticas activas de empleo al mismo nivel que el año pasado".
Asimismo, anunció que una vez se publique el real decreto que regulará el plan de reajuste del Gobierno central, el PSdeG presentará una iniciativa para que se aplique en Galicia.
Leiceaga insistió en que "hay que pasar de la retórica de la austeridad a la austeridad real" y por eso criticó que en Galicia no se haya "dicho nada" de la rebaja de los salarios de altos cargos y diputados y tampoco se haya dado "ningún paso" para el adelgazamiento de la administración paralela de la Xunta.