I. BASCOY | VIGO
Menos conselleiros, menos altos cargos, menos salarios, menos coches oficiales ... Alberto Núñez Feijóo se estrenó en la Presidencia de la Xunta con la crisis económica en su máximo esplendor y las palabras austeridad, recortes y ajustes se convirtieron en estrellas de sus discursos, pero su confesión del jueves desvela que será necesario más. Además, los planes de ahorro puestos en marcha o aprobados a lo largo de los últimos meses aún deben dar sus frutos. Los anuncios hay que desarrollarlos y reducir un 30% la administración paralela y ahorrar diez millones de euros lleva su tiempo. El bipartito se propuso eliminar las fundaciones sanitarias y le llevó toda una legislatura.
Sanidade anunció un ahorro de hasta 8 millones de euros en sus centros sanitarios con un programa de eficiencia energética, pero este plan arrancará de forma gradual hospital por hospital. El departamento que dirige Pilar Farjas acaba de presentar una central de compra para ahorrar 140 millones desde este año y hasta 2010 por acometer las adquisiciones al por mayor, pero aún hay que ponerla en marcha.
El Gobierno también ha lanzado un plan energético para ahorrar mil millones en cinco años, pero antes de dejar de gastar hay que desarrollar las medidas e iniciativas incluidas en el plan.
Integrar los teléfonos de información en el 012 permitirá guardarse en el bolsillo a la Xunta 1,5 millones de euros el año que viene, y hasta treinta millones anuales se ahorrarán con la Agenda Digital de Galicia, plan tecnológico de la Xunta, pero a partir de 2014.