El delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, reprendió ayer a la Xunta al advertirle que "no cabe ninguna actitud de insumisión" y ha de devolver al Ejecutivo central casi 2.600 millones de euros recibidos en concepto de anticipos durante los ejercicios de 2008 y 2009.
"Si la Xunta debe algo tiene que pagarlo de acuerdo con su acreedor, que es el Gobierno de España", afirmó Louro.
"No cabe ninguna actitud reticente, no cabe ninguna actitud de insumisión, sino que el Gobierno de Galicia, como cualquier otro, tiene que situarse dentro de la Constitución", señaló. "La posición de que la Xunta se niegue a pagar lo que debe es increíble", añadió.
Los socialistas gallegos también critican la demanda de Feijóo por "incoherente", lo cual "debilita sus argumentos" para pedir el pago aplazado de la deuda. En todo caso, la portavoz de Facenda del grupo parlamentario del PSdeG, María José Caride, se mostró dispuesta a respaldar la reclamación de la Xunta si existe un compromiso "serio" y, por lo tanto, se blindan los servicios sociales y se debaten en la Cámara autonómica con la presentación de un plan que recoja estos extremos.
El Bloque defiende un aplazamiento de la deuda y critica que la Xunta haya mantenido una posición "débil" en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.