REDACCIÓN | A CORUÑA
Un pazo, dos pisos de lujo, 32 garajes y una decena de bateas. Estas son algunas de las propiedades del clan de los Charlines que la Agencia Tributaria ofrecerá al público tras decomisarlas en una operación contra la familia, condenada de blanqueo de capitales provenientes del narcotráfico.
Hacienda subastará en octubre un primer paquete de bienes decomisados por la Audiencia Nacional al clan de los Charlines, tras su comunicación oficial a través del Diario Oficial de Galicia (DOG). De los bienes que se subastarán, el más conocido es el Pazo Vista Real, en Vilanova de Arousa, que está valorado inicialmente en más de dos millones de euros.
Las asociaciones de lucha contra la droga solicitaron que esta instalación se dedique a fines sociales, como ya sucede con el Pazo de Baión, intervenido al histórico narco gallego Laureano Oubiña. Los terrenos de esta propiedad los trabajan las 400 familias de O Salnés que integran la cooperativa de Condes de Albarei, dedicada a la producción de vino, y que dedica el 5% de las ventas a programas sociales.
Los bienes se subastarán tras la sentencia dictada en enero de 2003 por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que condenó a miembros de este clan por un delito continuado de blanqueo de capitales procedentes del tráfico de drogas y que decretó el comiso de una serie de bienes. La puja, con un valor de tasación total cercano a los 8 millones de euros, se realizará en varios lotes los días 5, 6, 13, 14 y 19 de octubre. En fechas posteriores se subastarán el resto de bienes decomisados de las empresas, "una vez que se registren conforme a la legalidad", señala la Agencia Tributaria en un comunicado.
En julio de 2008, la Audiencia Nacional dictó un auto que ordenó que se iniciara el proceso de disolución y liquidación de las empresas intervenidas. La Agencia Tributaria designó, entonces, a tres funcionarios para que actuaran como liquidadores de los bienes que fueron decomisados.
'Operación Repesca'
Entre los bienes intervenidos al clan de los Charlines figuran también dos pisos de lujo en la plaza de Barcelos, en Pontevedra, dúplex y áticos con vistas al mar en la playa de As Sinas (Vilanova), 32 garajes, bajos y varias fincas, además de casi una decena de bateas.
Manuel Charlín Gama, el patriarca del clan, salió de la cárcel el pasado 17 de julio, tras permanecer dos décadas en prisión por delitos vinculados al narcotráfico y al blanqueo de dinero. Tan sólo dos días después, al lunes siguiente, Charlín Gama, de 78 años, tuvo que ir a declarar en los juzgados de Vilagarcía en relación a su imputación en la operación Repesca y se vio obligado a abonar una fianza de 30.000 euros para eludir nuevamente las rejas.
Esta última operación vinculada al clan de los Charlines permitió el embargo de 58 inmuebles valorados en más de 12 millones de euros y el bloqueo de 3 millones de euros en varias cuentas en entidades suizas. Fueron detenidas 14 personas, incluidos cuatro de los seis hijos del patriarca y dos nietas, mientras que fueron imputados tanto Manuel Charlín Gama -que en ese momento aún estaba en la cárcel-, como su esposa y su hija Josefa, que continúa en prisión.