R. PRIETO | A CORUÑA
Las industrias lácteas se han puesto en pie de guerra contra la Xunta. El emplazamiento de la Consellería de Medio Rural al Tribunal Galego de Defensa da Competencia para que investigue prácticas fraudulentas por parte de las empresas del sector abrió la caja de los truenos. "Ni hay pacto de precios ni de reparto de ganaderos". Así de tajante se manifestó ayer Pedro Ramos, coordinador de la Asociación de Industrias Lácteas de Galicia (Aelga), entidad que agrupa a 18 compañías de recogida de leche en la comunidad.
Las empresas lácteas no se quedarán de brazos cruzados ante las denuncias sobre las "prácticas anticompetitivas" que Medio Rural trasladó a Competencia. En una reunión prevista para principios de agosto, decidirán qué medidas van a tomar. Una de las que llevarán a este encuentro es la del boicot a la Administración autonómica mientras no retire la denuncia. "No asistiremos a ninguna reunión con la Xunta, mientras que no aclare tales acusaciones", sentenció Ramos.
Tras haber sido señalada como la principal responsable de la pérdida de ingresos de los ganaderos, la industria láctea ahora también está en el punto de mira del Gobierno gallego y del Tribunal da Competencia por la dificultades que ponen a los ganaderos para cambiar de compañía a la hora de vender la leche y por los supuestos pactos entre las empresas para evitar que los precios sean más elevados. Para el responsable de Aelga, estos ataques responden a un intento de la Xunta por ocultar su responsabilidad en la crisis que arrastra el sector desde hace años. "Se están diciendo cosas que no son ciertas porque así se logra evitar profundizar en el verdadero problema", cuestionó Ramos, al tiempo que se preguntó por qué "hace años las empresas del sector se peleaban por asentarse en Galicia y ahora, no".
Uno de los problemas a los que aludió el coordinador de Aelga es a la entrada de leche procedente de otros países. Una situación que, apuntó, repercute en una pérdida de la cuota de mercado. Según estimaciones del colectivo, el pasado año entraron en España 3.600 millones litros de leche procedentes de otros países, "en muchos casos -dijo - a precios marginales, con los que las empresas tienen que competir". "Si en España tenemos una cuota de 6.200 millones de leche pero de fuera entran 3,6 millones y el consumo español está en 9.000 millones, está claro que nos sobra leche", sentenció Ramos.
Sobre la caída de los precios de la leche en Galicia -sólo en el último año y medio, un 15%-, la industria láctea confía en un repunte a partir de septiembre. Según los datos aportados por la asociación, en los cinco primeros meses del año, las 18 compañías que recogen la leche que se produce en Galicia pagaron el producto un 3,07% más que en Francia, un 5,33% más que Portugal y un 16,34% más que en Alemania.
Preguntado por la lenta recuperación de los precios que pagan a los ganaderos en Galicia, que según el conselleiro de Medio Rural no evolucionan al ritmo que debieran, Ramos se refirió al amplio margen de diferencia que hasta ahora había entre el precio de la leche en Galicia y otros países del entorno como Francia. Según apuntó, en los últimos cinco años, los ganaderos gallegos cobraron entre un 6,1% y un 26,3% más que los productores galos.
No es la primera vez que los supuestos pactos de las industrias en el precio que pagan a los ganaderos acaban en los tribunales. Y la última vez que lo hizo acabó con una sentencia de condena a 48 empresas del sector. El fallo fue dictado por el Tribunal Supremo en mayo de 2006, por el cual rechazaba los recursos de casación presentados por las compañías afectadas y les imponía una multa de más de 7 millones de euros. Con la ratificación de las sanciones dictada por el Supremo, se ponía fin a un proceso que había comenzado en el año 92 con una denuncia de pequeños agricultores.
Desde Leite Río, su propietario, Jesús Lence, negó las supuestas prácticas fraudulentas que atribuye al sector la Consellería de Medio Rural y emplazó a los ganaderos que tengan problemas a la hora de cambiar de empresa a denunciarlo en el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (Feoga).