X. A. TABOADA. SANTIAGO
Más del 50% del suelo paralizado corresponde a A Coruña, con 4.893 hectáreas, de las que 1.505,75 son del concello de Ponteceso (el 30% del total de la provincia). En Pontevedra la suspensión alcanza a las 3.213 hectáreas —dos tercios corresponden a los municipios de Sanxenxo y Vilagarcía— y en Lugo llega a las 1.543 hectáreas —543,82 en Cervo y 503 en Foz—.
La ampliación de la prohibición para construir más allá de los 500 metros desde la playa, algo que no estaba recogido en la ley aprobada por el bipartito y que estuvo vigente durante tres años, afecta especialmente a dos ayuntamientos de Pontevedra: Sanxenxo y Vilagarcía. Entre los dos suman algo más de 1.300 hectáreas urbanizables, lo que representa el 82% de la nueva superficie vetada al ladrillo en la provincia de Pontevedra y el 46,5% del total de Galicia. Como tercer ayuntamiento más perjudicado figura la localidad coruñesa de Fene, a la que la Xunta ha suspendido nuevos desarrollos urbanísticos en 455 hectáreas.
El concello más afectado es el de Sanxenxo. La aplicación provisional del Plan do Litoral le ha supuesto a este municipio el bloqueo de 677 hectáreas ubicadas en 77 parcelas a más de 500 metros de la línea de playa. Y a muy poca distancia se queda Vilagarcía, con 652 hectáreas repartidas en 45 áreas.
En la provincia de A Coruña con un total de 18 los concellos que verán restringidos cautelarmente sus posibilidades de desarrollos urbanísticos. El más afectado, Fene, con 455 hectáreas, seguido de lejos por Ferrol (248,68), A Coruña (92) y Boiro (72,6). En Pontevedra son trece los ayuntamientos afectados, aunque uno de ellos con carácter casi simbólico, como Valga, y en otros no tanto, como Meaño, en el que se suspende la actividad urbanística en 90 hectáreas, Bueu (con 41) o A Guarda (con 27).
En el cómputo global, sumando los suelos urbanizables vetados al ladrillo tanto los que se encuentran a menos de 500 metros de la playa como los de nueva incorporación, destacan por encima de todos los ayuntamientos de Ponteceso, con 1.505 hectáreas afectadas, Sanxenxo (con 1.146) y Vilagarcía (1.113). Los tres representan nada menos que el 41% de toda la superficie de Galicia con el urbanismo suspendido por la aplicación del Plan del Litoral.