REDACCIÓN | A CORUÑA
Mientras los ganaderos cobran cada vez menos por la leche que entregan a la industria, la Xunta pretende controlar que después no se produzcan abusos en los precios de venta al público en los supermercados y que no se engañe a los consumidores sobre la procedencia de estos productos.
Para ello los conselleiros de Economía, Javier Guerra, y de Medio Rural, Samuel Juárez, han firmado un convenio de colaboración con el objetivo de formalizar mecanismos de control de la procedencia de la leche producida en la comunidad gallega y de mantener la constancia de la evolución de los precios al consumo.
Los conselleiros han estado acompañados de la presidenta del Instituto Galego de Consumo, Nava Castro, y de la directora general de Innovación e Industrias Agrarias e Forestais, Alejandra Alvarez de Mon, las dos entidades a través de las que se ejercerá el control.
El Instituto Galego de Consumo recogerá los precios de venta, incidiendo de "forma especial" en las marcas blancas y en el ámbito de las grandes y medianas superficies.
Además, se encargará de inspeccionar las diferentes marcas ofrecidas al consumidor con el objetivo de detectar posibles prácticas de publicidad engañosa.
Por su parte, las direccións xerais de Produción Agropecuaria y de Innovación e Industrias Agrarias e Forestais planificará y ejecutará las actuaciones para controlar el producto en origen y "verificar así la realidad de la información proporcionada al consumidor".
"Prácticas ilícitas"
Sobre estas acciones, el Ejecutivo autonómico ha explicado que, después del alza de precios de los productos básicos agrícolas en el segundo semestre de 2007 y a principios de 2008, la Comisión Europea constató que se produjo una caída en picado. Esto, según la Xunta evidenció la "existencia de disfunciones en la cadena".
El Gobierno gallego ha expresado que los mecanismos de control buscan "detectar posibles prácticas ilícitas y contribuir a la transparencia del mercado para evitar comportamientos contrarios a la competencia".