X. G. A CORUÑA
El final de la legislatura pasada estuvo marcado por las acusaciones de despilfarro de fondos públicos que el PP dirigió hacia el partido socialista por elevado coste de sillas y otros elementos de una sala de reuniones en las instalaciones de la Xunta. El PP de Ferrol retomó ayer la misma estrategia al criticar el, en su opinión, "elevado gasto realizado por el Gobierno local encabezado por Vicente Irisarri, al haber encargado la colocación, en el barrio histórico de A Magdalena, de bancos de 3.000 euros y papeleras de 1.000, que suponen una inversión total de 163.000 euros".
Los fondos para la instalación de este mobiliario urbano proceden del Plan E promovido por el Gobierno central. En total, la ciudad departamental recibió 8 millones de euros en 2010.
El portavoz del PP de Ferrol y candidato a la alcaldía, José Manuel Rey Varela, apuntó en una rueda de prensa que los bancos con respaldo, instalados en el marco del plan de humanización del barrio modernista de A Magdalena -en el que se conservan edificios del siglo XVIII-, cuestan 2.986 euros cada uno. Los bancos sin respaldo tienen un coste de 2.091 euros por pieza, las papeleras, 1.000 euros cada una, y el precio de las jardineras asciende a 500 euros. En total, el gasto en bancos que disponen de respaldo asciende a 17.000 euros, y en piezas sin respaldo, a 12.000.
En respuesta a la acusaciones de ayer, la alcaldía de la ciudad no negó los precios ofrecidos por el candidato popular a la alcaldía. Ángel Mato, concelleiro de Urbanismo volvió a defender la gestión del actual equipo de gobierno, que comparó con la etapa del PP en la alcaldía de la ciudad, durante la cual afirmó que "no instaló ningún elemento de mobiliario urbano en los barrios históricos de la ciudad". Mato concluyó que "al PP le gustaría que el gobierno socialista hiciese lo mismo que ellos hicieron en los cuatro años que gobernaron en Ferrol: nada".
Patrimonio
La polémica sobre el mobiliario urbano en el histórico barrio de Ferrol no es nueva, ya que en la segunda semana de agosto la oposición ya criticó que el estilo de los bancos y papeleras era más propio de un barrio moderno que de uno modernista y objeto de un Plan Especial de Rehabilitación Integral, aprobado en 2007. Los dirigentes del Partido Popular lamentaron en aquella ocasión que el diseño escogido para el mobiliario convierta las piezas en "pegotes" que no respetan la "uniformidad" del barrio y chocan con la idea de que pueda aspirar, junto con el Arsenal militar y los castillos defensivos de la ría, a Patrimonio de la Humanidad.
Rey Varela insistió en que la intervención genera dudas sobre el "cumplimiento de la legalidad", porque el Concello no dispondría de los informes "preceptivos y vinculantes" de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, necesarios para acometer obras o cambios en un barrio regido por Plan Especial de Rehabilitación Integral. "Si a un particular le pedimos la autorización de Patrimonio, no entiendo cómo puede explicar un gobierno o su alcalde que no es necesaria la autorización previa", puntualizó el dirigente popular.
Ángel Mato contestó que la instalación del mobiliario da respuesta a una demanda de los vecinos y los comerciantes. El concejal aseguró que la colocación del mismo se decidió después de una reunión con técnicos del concello y de la Xunta y que cuentan con las autorizaciones necesarias. Aún así, el edil indicó que "el gobierno local está dispuesto a replantear la ubicación de los bancos si Patrimonio plantea algún inconveniente".
El responsable de Urbanismo de Ferrol denunció que el PP "cuando critica el mobiliario urbano que se está instalando, mantiene la misma política que cuando atacaba la Plaza de España: en realidad no fue quien de colocar ni papeleras ni bancos en los cuatro años que estuvo al frente del gobierno". En cambio, Mato calificó los modelos elegidos por el actual gobierno como de diseño moderno, confortable y ligero, que contribuyen a humanizar el barrio de A Magdalena. También apuntó que fueron elegidos para homogeneizar el mobiliario urbano con el que ya existe en otras áreas próximas de la ciudad.