JOSÉ A. ORDÓÑEZ | OVIEDO
El Ministro de Fomento garantizó ayer que los Presupuestos Generales del Estado del año que viene incluirán partidas presupuestarias suficientes para reactivar todos los tramos de la Autovía del Cantábrico, una parte importante de los cuales encuentran paralizados o con una actividad poco más que testimonial. En declaraciones exclusivas a La Nueva España, diario del grupo Prensa Ibérica, al que también pertenece LA OPINIÓN, realizadas a la salida de una revisión en el Instituto Oftalmológico Fernández Vega de Oviedo, José Blanco calificó de "prioritaria" la ejecución de la vía Transcantábrica. A partir de ahí, y pese a reconocer la existencia de "problemas importantes, especialmente en el tramo entre Unquera y Llanes" -en Asturias-, el titular de Fomento aseguró que los trabajos "van a seguir adelante" y que "todos los lotes", dispondrán de fondos económicos en el próximo ejercicio.
Pese a este compromiso, y al igual que sucedió en la comparecencia parlamentaria de la pasada semana, el titular de Fomento eludió dar plazos para la conclusión de las obras en la vertiente asturiana, donde quedan 50 kilómetros por abrir al tráfico. La entrada en servicio de los nueve tramos gallegos pendientes, que suman otro medio centenar de kilómetros, sí que tiene calendario. Blanco ha anunciado que todos ellos abrirán a lo largo de 2011, con la única excepción del que une Mondoñedo y Lindín, que no estará listo hasta 2012. El Gobierno de Areces está preocupado ante la posibilidad de que la lenta ejecución de los trabajos y los problemas en los dos lotes de Unquera a Llanes acabe por retrasar incluso hasta 2014 la finalización de todos los tramos asturianos.
La Transcantábrica está incluida entre las actuaciones que contarán con financiación del fondo extraordinario de 700 millones con el que el Ministerio pretende mejorar la financiación de medio centenar de obras, repartidas por todo el país, que se han visto afectadas por los recortes en Fomento. De esta partida, según Blanco, se beneficiarán diez de los catorce lotes pendientes entre Asturias y Galicia. En principio, se repartirán cien millones, que son insuficientes para rematar una autopista que ya acumula hasta dos décadas de retrasos.
"Todo ha salido perfectamente y ya estoy listo para reincorporarme al trabajo". El ministro José Blanco pasó ayer, con éxito, una revisión general para comprobar el resultado de la operación oftalmológica que le practicó hace unos días en Oviedo el doctor Luis Fernández Vega. La intervención, para eliminar unos inicios de catarata que le provocaban una preocupante pérdida de visión, fue aprovechada para actuar sobre la miopía del titular de Fomento y para reducir el volumen de dioptrías. Sin embargo, y pese a los incesantes rumores de los últimos días, fuentes cercanas a Blanco aseguran que no está claro que el Ministro vaya a dejar de usar gafas: "Tendrá que graduarse otra vez la vista, pero lo más probable es que siga con ellas, aunque con unos cristales menos gruesos de los que utilizaba hasta ahora". En todo caso, el entorno del Ministro quiso dejar muy claro que la intervención no estuvo motivada por motivos estéticos o de coquetería, sino por "un problema de cataratas que amenazaba, incluso, con provocar la pérdida de un ojo".
Blanco pasó estos últimos días en Colunga, en casa de unos amigos, recuperándose de la intervención. Ayer, unos minutos después de las once de la mañana, llegó al Instituto Oftalmológico Fernández Vega y accedió a la zona de consultas directamente desde el aparcamiento. Muy poco antes, había entrado en el edificio, también para someterse a una revisión, el cantante Raphael, consuegro de otro de los grandes líderes del socialismo patrio y presidente del Congreso de los Diputados, José Bono. El titular de Fomento abandonó la clínica media hora más tarde y todavía con gafas, aunque se las quitó antes de entrar en el coche que le llevó al aeropuerto para coger un avión a Madrid.
A las puertas del centro oftalmológico, José Blanco, aseguró en declaraciones a La Nueva España, del Grupo Prensa Ibérica, al que pertenece también LA OPINIÓN, que se encontraba "muy bien" y que la operación había salido "estupendamente". El Ministro destacó que había estado "en muy buenas manos", alusión de reconocimiento a Luis Fernández Vega. Sonriente y animado, el responsable de Fomento anunció que hoy mismo retoma su agenda, en la que tiene apuntada una reunión del Consejo de Ministros y un encuentro con la cúpula del sindicato de controladores aéreos.
Fuentes cercanas al Ministro apuntaron que Blanco decidió acudir al Instituto Fernández Vega después de que el oftalmólogo que le atiende habitualmente en Madrid le diagnosticara una catarata aún no consolidada en un ojo. La decisión de operarse en un centro privado como el ovetense obedece, según la versión de los portavoces del Ministro, a que en la sanidad pública no se realizan intervenciones quirúrgicas de cataratas hasta que no se encuentren ya desarrolladas.