R. PRIETO A CORUÑA
Pruebas de visión, audición, reflejos y una entrevista con el psicólogo. Menos de diez minutos bastan a la práctica totalidad de los psicotécnicos para tramitar la renovación del carné de conducir. Pero algunos apenas dedican un minuto: el tiempo justo para expedir el certificado y cobrar por una consulta en la que no se hace ni examen médico ni psicológico. Esta es la situación con la que se encontró un conductor gallego que el pasado verano acudió a un psicotécnico de Vigo para renovar su permiso de conducir. Sin ser sometido a ninguna prueba, el centro de reconocimiento dictó que estaba "apto" para seguir al volante.
Ante la falta de la exploración exigida para poder expedir el certificado médico de aptitud -que en aquellos conductores con problemas psicológicos y en especial en los de avanzada edad supone una amenaza para el resto de automovilistas-, decidió denunciar los hechos. Una denuncia que llevó a la Fiscalía de Seguridad Vial de Vigo, coordinada por Carlos Gil, a abrir una investigación para comprobar la veracidad de las preguntas irregularidades cometidas por los profesionales del centro médico. Tras meses de investigación, el caso fue denunciado ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Vigo. Se trata del único psicotécnico llevado a un juzgado en España por un presunto delito de falsedad documental.
Los hechos denunciados se remontan a agosto del año pasado. Según consta en la denuncia remitida al juzgado, en ese centro de reconocimiento fue contratada durante ese mes una persona sin ninguna habilitación para que ella sola atendiera a todos los clientes que llegasen y le entregase el certificado psicotécnico para la renovación del carné de conducir. Ningún médico, según la versión del denunciante y el testimonio de una decena de conductores que acudieron a renovar el permiso a ese centro, estuvo presente en el momento de la consulta. Es más, el equipo médico -según la denuncia- dejaba firmados en blanco los impresos del certificado psicotécnico para que fueran entregados a los usuarios que acudieran a renovar el carné de conducir.
La investigación revela que al menos 200 certificados fueron emitidos durante ese mes de agosto sin asistencia médica. De confirmarse esta cadena de presuntas irregularidades, los tres imputados en el caso -la directora del centro, el psicólogo y la joven contratada para expedir psicotécnicos pese a no estar habilitada- además de a una multa, a penas de prisión de hasta 12 años. Por el momento, el equipo del centro ya ha tenido que hacer frente al caso vía administrativa con el pago de tres multas -de 5.000 euros cada una- por la emisión de tres certificados de forma fraudulenta.
Hace apenas dos meses, la Fiscalía gallega impulsó una decena de medidas para perseguir vía penal aquellas conductas al volante que supusieran un riesgo para la seguridad vial y que hasta el momento solo se perseguían con sanciones económicas. Entre ellas, se propuso vigilar con lupa a los centros médicos encargados de realizar una exploración a los conductores que deben renovar el permiso de conducir ya que había percibido la existencia de algunos psicotécnicos que "atienden solo al negocio" y "no se preocupan de que los examinados, en especial las personas de más edad (en Galicia, el 13,6% de los conductores censados superan los 65 años) cumplan con los requisitos exigibles para la obtención de la renovación del permiso". De producirse un accidente grave en el que la causa sea imputable a una deficiencia notoria del conductor y este haya sido sometido recientemente a un examen psicotécnico, la Fiscalía gallega pedirá penas de prisión para los responsables del centro médico.
Hace tan solo un año saltó la alarma en Tráfico. El 99% de los psicotécnicos no hacían un examen riguroso, según advertían desde la Asociación de Centros de Reconocimiento de Conductores (CRC). Esta situación llevó a la DGT, en colaboración con el Ministerio de Sanidad, a elaborar un reglamento por el que finalmente se estableció un protocolo de exploración médico-psicológica común y que además obliga a los psicotécnicos a conectarse con Tráfico vía telemática.
Con el nuevo sistema, la DGT se propone reglar el método de exploración de los psicotécnicos, pervertido por falta de vigilancia- ya no solo desde las Jefaturas de Tráfico sino desde las propias consejerías de Sanidad- y la competencia del sector.
El presidente de la asociación española de Centros de Reconocimiento de Conductores (CRC) y responsable del Centro Médico Coruña, Juan Luis Arévalo Blázquez, admite que tras la aprobación del reglamento -en vigor desde marzo del año pasado la parte del protocolo exploración y desde noviembre la conexión vía telemática con Tráfico- la situación ha mejorado, aunque advierte de que todavía hay un 30% de psicotécnicos que no hacen un reconocimiento exhaustivo a la hora de tramitar la renovación de un permiso de conducir.
En el protocolo de exploración aprobado por la DGT se incluyen no sólo exámenes oftalmológicos, auditivos y psicológicos, sino una exploración con electro para los conductores con problemas cardiovasculares como la hipertensión. Los 750 centros asociados a la entidad, 90 gallegos, defienden la implantación de un examen médico y psicológico completo, que supondría dedicar al chequeo de cada conductor menor de 45 años entre 20 y 30 minutos y a los mayores de 70, hasta tres cuartos de hora.