DANIEL DOMÍNGUEZ | SANTIAGO
El AVE gallego continúa recibiendo ataques. Después de la campaña mediática y empresarial contra su rentabilidad denunciada por el Ministerio de Fomento, las críticas del PP extremeño con el silencio cómplice de María Dolores de Cospedal y el ataque de CiU a inversiones que "no llevan a ningún lado", ayer fue el turno de Esquerra. El portavoz republicano en el Congreso, Joan Ridao, tiró de ironía para arremeter contra la alta velocidad y para cuestionar que se haga esta inversión en lugar de desdoblar una carretera nacional en Girona. En su opinión, es más justo ofrecer una alternativa de dos carriles a una autopista de esa localidad catalana que conectar Galicia, Castilla-León y Madrid por alta velocidad.
"Al mismo tiempo que el ministro de Fomento, José Blanco, decía que no había dinero para la N-II aunque es una prioridad, cosa que hace reír, el Gobierno español licitaba 7.500 millones de euros para adjudicar el tramo del AVE entre Olmedo y Ourense, que, como todo el mundo sabe, es un trazado no solo competitivo, sino eficiente y muy transitado y es una auténtica prioridad", declaró Ridao.
El secretario general de ERC no se quedó ahí y aseguró que Moncloa "tiene dinero para lo que quiere" mientras "maltrata a Girona" por no ampliar la carretera nacional de esta localidad -inversión que tiene paralizada Moncloa debido a sus recortes presupuestarios-. "Es una vía muy transitada que nos conecta con Europa", añadió.
El ataque del secretario general de ERC se produce a días de que Fomento, según aseguró José Blanco, licite los 6.000 millones del tramo entre Olmedo y Ourense, el mayor concurso en la historia de España y que ensaya una nueva fórmula inédita dando entrada al capital privado. Fuentes socialistas vinculan las palabras de Ridao y la cercanía de la licitación y las consideran un intento por frenar la decisión de Fomento. Además, consideran que el PP "se encuentra detrás de esta campaña" contra el AVE gallego, que irá "in crescendo" a medida que se acerquen las municipales.
La tercera tormenta política alrededor de la infraestructura, tras los ataques del PP extremeño y CiU, generó críticas de Xunta y partidos gallegos, aunque con distinto grado de intensidad. Además, tuvieron lugar unas semanas después de que Cataluña celebrase el tercer aniversario del AVE con Madrid.
La Xunta se limitó a pedir a Fomento que desoiga las críticas, una posición que lamentaron fuentes socialistas. "Se echa en falta mayor dureza para defender un proyecto de país", indican.
El malestar provocó incluso un enfrentamiento con el BNG, con el que los independentistas mantienen una relación cordial. El portavoz del Bloque en el Congreso, Francisco Jorquera, lamentó su "profundo desconocimiento" y anunció que abordaría el tema con Ridao en la sesión de la próxima semana. Además, presentarán una iniciativa en las Cortes para obligar a todos los partidos a posicionarse respecto a la alta velocidad. Hace dos semanas, el Congreso ya rebajó una proposición de CiU para reprogramar el AVE gallego, que hubiese puesto en peligro la inminente macrolicitación y el plazo de finales de 2015 como fecha de entrada en servicio.