R. PRIETO | A CORUÑA
Enero de 2012 pasará a las estadísticas de Tráfico como el más negro en las carreteras gallegas. El balance de la accidentalidad del primer mes del año en la red viaria de la comunidad ha hecho saltar las alarmas en la DGT. No solo por el número de fallecidos -un total de 14, el doble que en enero del año paso-, sino por la cifra de viandantes arrollados -diez peatones muertos en carretera, la mitad de los fallecidos en todo 2011-. Ninguno de los atropellados el mes pasado llevaba dispositivo reflectante. Siete de cada diez sufrieron el accidente en horario nocturno, la mitad superaban los 70 años y la práctica totalidad fueron arrollados mientras cruzaban.
Ni la campaña que puso en marcha Tráfico el pasado mes de noviembre en Galicia para concienciar sobre la necesidad del uso de los chalecos y brazaletes reflectantes -la DGT repartió en la comunidad más de 2.000 dispositivos entre los peatones del rural- ni las multas -durante los siete días de la campaña, los agentes de la Guardia Civil de Tráfico denunciaron a 15 viandantes por no llevar dispositivo reflectante al anochecer- han surtido efecto.
"Es una situación anómala. No se recuerda ningún mes con este balance. Hay una gran preocupación de los jefes provinciales de Tráfico y del jefe de la Guardia Civil de Tráfico. Nuestra prioridad es tratar el tema y buscar medidas para evitar que este balance (de enero) se repita", apunta el jefe de Tráfico en A Coruña y responsable de los centros territoriales de Galicia, Pedro Pastor del Castillo.
El primer paso lo dará el jefe de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, el teniente coronel José Hermida, que se reunirá mañana con los jefes provinciales de la Agrupación y los responsables de los destacamentos en la comunidad para darles instrucciones sobre cómo abordar a partir de ahora las infracciones cometidas por peatones. Desde esta misma semana, la Guardia Civil de Tráfico intensificará el control en las carreteras gallegas y también pedirá la colaboración de las unidades territoriales de la Guardia Civil para vigilar el comportamiento de los viandantes. "El primer paso será informar a los peatones de la importancia del uso de los dispositivos reflectantes, pero aquellos que adopten comportamientos imprudentes que impliquen más riesgo y en los que haya un mayor desprecio a la norma serán denunciados. Una denuncia -reflexiona el teniente coronel Hermida- es, desgraciadamente, lo más efectivo".
La Consellería de Medio Ambiente, Infraestruturas e Territorio también tomará cartas en el asunto con el objetivo de atajar la que vuelve a convertirse en la gran lacra de la accidentalidad en las carreteras gallegas: los atropellos. Y para ello, el departamento que dirige Agustín Hernández ultima la organización de charlas dirigidas a la seguridad y protección de los peatones y el reparto de material informativo a partir de finales de febrero. Sobre el reparto desde la Xunta de dispositivos reflectantes entre la población del rural, tal y como ya había hecho el bipartito a través de una campaña impulsada por las consellerías de Medio Ambiente y Sanidade, todavía no se ha tomado una decisión. Los problemas presupuestarios impiden poner una fecha a la puesta en funcionamiento de una nueva campaña del Faite Ver. A finales del año pasado, Medio Ambiente esperaba poder asignar alguna partida para esta iniciativa de seguridad vial en las carreteras del rural y buscaba patrocinadores que colaborasen en el reparto de los dispositivos reflectantes.
A Coruña y Pontevedra registraron el mayor número de atropellos mortales: tres fallecidos en cada provincia. Los cuatro restantes en Ourense (dos) y Lugo (dos). "Lo más importante -insisten desde le DGT- es buscar zonas seguras para cruzar, con visibilidad, y si ya ha oscurecido ir provistos de algún dispositivo reflectante que permita a los conductores distinguirles".