X. A. TABOADA | SANTIAGO
La conexión por AVE entre Galicia y Madrid vuelve a activarse. La ministra de Fomento, Ana Pastor, anunció ayer que este mes se adjudicarán las obras de ocho tramos por un importe total de 982 millones de euros. Serán las primeras contrataciones realizadas por el nuevo Gobierno, que relanza así el proyecto para el que el PP, cuando ganó las elecciones generales en noviembre del pasado año, mandó paralizar todas las licitaciones y adjudicaciones que tenía previsto realizar el anterior ministro de Fomento antes de abandonar el cargo.
En una primera visita oficial a Vigo para asistir a la conclusión de los trabajos de la tuneladora Lebre, el ministra de Fomento manifestó su "compromiso" con el AVE gallego y la intención de su departamento en "invertir y pagar las obras para seguir construyendo" y superar así el "aislamiento" que sufre la comunidad gallega con respecto a otras regiones.
Este compromiso se traduce, como advirtió Ana Pastor, en que Fomento adjudicará la próxima semana cuatro tramos de plataforma -la obra básica sobre el terreno sobre la que posteriormente se colocarán las vías y la catenaria- por un importe de 396 millones de euros.
Y antes de que finalice el mes, su ministerio volverá a contratar la construcción de la plataforma de otros cuatro tramos que se licitaron con un presupuesto de 586,4 millones de euros. Así que en menos de un mes, el Gobierno aprobará la adjudicación de obras del AVE entre Lubián y Zamora por casi mil millones de euros.
Estos ocho tramos fueron licitados todos por el anterior ministro, José Blanco, que no pudo, como era su intención, dejarlos adjudicados porque el PP le reclamó que paralizara la tramitación de los proyectos pendientes hasta que el nuevo gobierno asumiera las riendas.
En la primera tanda de contratos se adjudicarán los tramos Campobecerros-Portocamba, Portocamba-Cerdedelo, Requejo-Túnel de Padornelo y la vía izquierda del túnel de O Cañizo. En total la inversión asciende a casi 400 millones de euros.
En el segundo turno se procederá a la contratación de las obras, por casi 600 millones de euros, de los tramos Túnel de Padornelo-Lubián, Prado-Porto, Cerdedelo-Prado y la vía derecha del Túnel de El Corno.
Todos estos tramos se encuentran en la parte más complicada del trazado del AVE entre Galicia y Madrid, la que une las fronteras de Ourense y Zamora.
Las últimas adjudicaciones de esta línea de alta velocidad se produjeron el día 1 de noviembre, cuando el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) contrató dos tramos por 230 millones de euros: el Lubián-Túnel de A Canda y la vía derecha del Túnel de O Cañizo.
La ministra, en una intervención sin palabras, nada dijo sobre el plazo que baraja su departamento para concluir el AVE entre Galicia y Madrid. Una vez descartado el año 2015, que era la fecha que manejaba el anterior ministro, falta por saber la fecha que pronostica el departamento que dirige ahora Ana Pastor. En todo caso, la Xunta considera que las obras no podrán acabar nunca antes del primer semestre de 2018 y este es el plazo manejado por el Gobierno gallego, pero con reservas, porque espera a que Fomento realice sus propios cálculos. Pero seguramente no habrá mucha diferencia entre ambas administraciones.
De la misma forma que hizo a mediados del pasado mes cuando visitó las obras del Eje Atlántico, la ministra de Fomento se presentó ayer en Galicia con las cuentas sobre la marcha de la obras del AVE de conexión con la Meseta. Ana Pastor aseguró que solo se han pagado 505,6 millones de euros por las obras realizadas hasta la fecha, lo que supone el 7,2% del presupuesto total, ya que la inversión de esta línea de alta velocidad está valorada en 7.023 millones. Quedan, por tanto, 6.517 millones para completar las obras.
Según el desglose de los datos, hasta el momento se han pagado 296,3 millones por las obras certificadas entre Olmedo y Zamora, otros 150 en el tramo Zamora-Lubián y tan solo 59,4 entre Lubián y Ourense, el trecho más retrasado de toda la línea. La razón de esta demora es que José Blanco nada más tomar posesión del cargo decidió cambiar todo el trazado y convertirlo en auténtica alta velocidad, pues estaba diseñado para que los trenes circularan a 200 kilómetros por hora.
En ejecución en toda la línea hay obras por importe de 954 millones, que todavía tienen que ser certificadas, es decir, que Fomento compruebe que realmente se han acabado dentro de sus respectivas fases. Licitados hay otros 2.107 millones y pendientes de sacar a concurso, casi 3.500.
En total, quedan por pagar 6.517 millones, de los que casi 3.600 corresponden al tramo entre Lubián y Ourense, el más complejo de toda la línea.