REDACCIÓN / REDACCIÓN WEB | A CORUÑA
Trabajadores del naval de Ferrolterra se han concentrado hoy a A Coruña para demandar carga de trabajo para los astilleros de Navantia en Ferrol y Fene. Los sindicatos calculan que unos 4.000 empleados se han trasladado hasta A Coruña en 60 autobuses. Los operarios que el martes salieron de Ferrolterra para realizar la marcha a pie que hoy llega a A Coruña se concentraron en la zona de Casablanca a primera hora del día para reunirse allí con centenares de compañeros que hoy han viajado en autobús hasta A Coruña para, una vez en la ciudad, manifestarse todos hasta la Plaza de Ourense, donde se encuentra la Delegación del Gobierno, donde los representantes sindicales se han reunido con el delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez.
La concentración de los manifestantes en A Coruña, primero en la zona de Casablanca y luego en manifestación hacia la Plaza de Ourense por la avenida del Ejército, ha causado importantes retenciones en el entorno de la Avenida de A Pasaxe y la avenida del Ejército primero y en pleno centro de la ciudad hasta el mediodía. Antes de las 12.00 horas la manifestación se disolvió y los manifestantes regresaron a sus autobuses por la ensenada de Oza para reducir el impacto sobre el tráfico en la ciudad de A Coruña.
Caminata
Los 120 delegados sindicales de Navantia Ferrol y Fene y de empresas auxiliares que el martes iniciaron una caminata de Ferrol hacia A Coruña sumaron ayer otros 20 kilómetros más por los municipios de Miño, Bergondo y Oleiros, en una protesta con la que reclaman carga de trabajo para el sector naval de Ferrolterra, que atraviesa una de las "peores crisis de su historia".
Los delegados sindicales pasaron la noche del martes en el pabellón municipal de Miño y ayer retomaron la marcha llegando al mediodía a Sada. Por la tarde retomaron la marcha hacia Oleiros, donde se reunieron con el alcalde de la localidad, Ángel García Seoane, a quien demandaron el apoyo a sus reclamaciones. Algunos participantes tuvieron que recurrir de forma temporal a viajar en autobús de apoyo que los acompaña por lesiones musculares provocadas por los 30 kilómetros recorridos el martes.
Los sindicatos alertan de la situación crítica del naval en la comarca, como se refleja en los 700 empleos de empresas auxiliares que se destruyeron en el último medio año. En este 2012, están en riesgo otros 1.000. El problema reside en la falta de nuevos contratos, que provocará que la grada de Navantia se quede "a cero" en julio, sin barcos para construir.
Los trabajadores plantean dos posibles soluciones. La primera pasa por la construcción de un dique flotante. La obra tendría un coste de 141 millones de euros, pero permitiría a Navantia afianzarse en el mercado de reparación de grandes buques, para los que ahora no cuenta con instalaciones suficientes. Durante la construcción del dique, se generaría empleo para casi 1.000. "El dique flotante hay que entenderlo como inversión, no como una subvención", aseguró el presidente del Comité de Empresa de Navantia Ferrol, Fernando Sinde.