A. MOLEDO / M. V. | A CORUÑA / SANTIAGO
La ministra de Fomento, Ana Pastor, no se olvidó ayer de Galicia en su primera comparecencia en el Congreso y definió "prioritarias" algunas actuaciones en A Coruña como la conclusión del acceso a Alvedro y la habilitación de superficies y atraques en la nueva dársena de Langosteira en el puerto exterior coruñés. El departamento estatal tiene pendiente de terminar el tramo de la tercera ronda que conecta Lonzas con A Zapateira y con el que se completará el trazado de la nueva circunvalación coruñesa, conectando el aeropuerto con el centro de la ciudad. Será el último tramo en abrir al tráfico después de que ya estén en funcionamiento la unión entre A Zapateira y la A-6 -también de titularidad estatal- y el enlace autonómico entre Manuel Murguía y A Grela.
En su intervención, la ministra también reveló que Fomento destinará más de 9.400 millones al AVE gallego, que supone más de la tercera parte de los 25.000 millones que corresponden a las inversiones pendientes en actuaciones relacionadas con la alta velocidad. Pastor concretó que la cuantía reservada para la línea Galicia-Madrid acaparará 8.517 millones de euros a los que hay que añadir los 898 para terminar el Eje Atlántico y los 45 millones restantes para la variante de la Puebla de San Julián entre Ourense y Lugo.
Aunque sí se pronunció sobre la inversión, la titular de Fomento eludió poner fecha a la conclusión de las obras, pese a la pregunta del portavoz del BNG en el Congreso, Francisco Jorquera. "Se terminará cuando se paguen los 5.817 millones pendientes", le espetó. Para el parlamentario nacionalista, el Gobierno pretende usar la crisis como una coartada para justificar nuevos incumplimientos con Galicia". El baile de fechas sobre las obras del AVE volvió a reabrirse con la advertencia de la Xunta de que la infraestructura no estaría terminada antes de 2018 después de haber comprometido el exministro José Blanco en el Pacto del Obradoiro que entraría en servicio en 2015. Por eso, pidió a la titular del departamento estatal que en dos meses presente en la Cámara un calendario concreto de las obras pendientes de la alta velocidad en la comunidad. Por su parte, la diputada del PSdeG Carmela Silva se unió a las críticas del BNG y calificó de escándalo la comparecencia por la "inconcreción" de la propuestas y por "eludir responsabilidades" con Galicia.
Otra de las iniciativas del ministerio previstas para Galicia pasa por la creación de una Gerencia de Cercanías para mejorar el aprovechamiento de los servicios ferroviarios de proximidad y el transporte de mercancías. El Ejecutivo central da así un paso adelante hacia la transferencia autonómica de la red de cercanías y retoma un tema abordado por el Gobierno gallego del bipartito, que había redactado un borrador para poner en marcha el ente gestor. Pastor manifestó su deseo de contar con el apoyo de todos los grupos e instituciones para la puesta en marcha de este organismo que permitirá coordinar los trenes de media distancia que circulan por Galicia.
El AVE y las carreteras, con 77.400 millones, se llevarán el grueso del nuevo Plan de Infraestructuras, Transportes y Vivienda (Pitvi) donde se incluirán las obras que se ejecutarán hasta 2014. Habrá que esperar hasta julio para conocer el proyecto, pero la responsable de Fomento ya avanzó que 484 millones irán a parar a la Autovía del Cantábrico, una vía que ha sufrido constantes retrasos y de la que el ministerio no ha concretado la conclusión del tramo gallego. Además, se movilizarán otros 3.000 millones en siete carreteras, entre ellas, la Autovía Lugo-Santiago y la conexión entre AG-57 con la AP-9.
El futuro sistema de gestión aeroportuaria y las recetas del Ejecutivo para que gane competitividad ocupó ayer parte de la comparecencia de la ministra de Fomento. Ana Pastor avanzó su intención de hacer partícipes a las comunidades del nuevo modelo aeroportuario, en el que, según dijo, su departamento ya está trabajando y para el que quiere contar con todos los partidos. Pero lo que sí dejó claro es que no es partidaria de seguir apostando por los llamados comités de rutas aéreas, una herramienta que ensayó en su día Galicia aunque sin éxito. Pastor aseguró que "hablar está bien", pero recordó que la existencia de estos comités (que definió como "light" por carecer de base jurídica) no ha resuelto los problemas. "No me convencen", dijo.
La Xunta de Feijóo impulsó en 2010 el primer comité de rutas de España con representación del Gobierno, los empresarios y los concellos para coordinar la oferta de los tres aeropuertos y captar vuelos. El trato de favor a Lavacolla lo hizo saltar por los aires y hoy Santiago y A Coruña cuentan ya con uno propio.