REDACCIÓN | SANTIAGO
Los atropellos mortales siguen siendo una lacra para las carreteras gallegas. Ni las campañas de concienciación ni la reciente decisión de multar las conductas más temerarias por parte de los peatones impiden que, cíclicamente, se dispare la cifra de muertes por atropello. Solo en enero la DGT informó ayer de la muerte de diez peatones, la mitad de las víctimas de atropellos que se registraron en todo 2011. Ante una cifra tan preocupante, la DGT recomienda a los peatones adoptar medidas de autoprotección, sobre todo al circular en el rural por lugares no habilitados, y a los conductores reducir la velocidad en zonas habitadas.
Por otra parte, Tráfico pondrá en marcha mañana en Galicia una campaña especial de vigilancia a camiones y furgonetas. El año pasado, durante un operativo similar se realizaron 349 denuncias.