La crisis del sector lácteo

El bloqueo a la industria provoca la división de los ganaderos gallegos tras una semana de protestas

El sindicato Asaja, la Asociación Galega de Cooperativas Agrarias y los manifestantes de Lugo se desmarcan de las movilizaciones. La Xunta y las fábricas apelan al diálogo

13.09.2015 | 12:56
El bloqueo a la industria provoca la división de los ganaderos gallegos tras una semana de protestas

Los ganaderos gallegos llevan semanas movilizándose con sus tractores en las calles para lograr precios justos para la leche y seguirán con sus protestas hasta que el Gobierno les proponga un acuerdo "con garantías" que defina cuál debe ser el precio sostenible y que sancione a las empresas que incumplan el acuerdo. Pero la desunión entre las distintas organizaciones agrarias y los manifestantes ha marcado la primera jornada después de las tractoradas debido a sus posturas diferentes acerca del documento que surgió de la reunión en el Ministerio de Agricultura el pasado jueves y que la Xunta califica de "texto histórico".

Los tractores colapsaron toda la semana Santiago pero ayer solo quedó un cerco simbólico en torno a la Xunta. Y también se fueron de la muralla de Lugo debido a la división entre los manifestantes. Los participantes en la tractorada de la capital gallega sí que han decidido cambiar las protestas en la ciudad por un cerco a todas las industrias gallegas desde la madrugada del viernes que prevén ampliar hoy a la distribución .

Entre la noche de este viernes y la mañana de ayer el bloqueo se materializó al 100% en las provincias de A Coruña y Pontevedra y sobre el 60% en Lugo. Las plantas de Leyma (Arteixo), Lasurgal (Melide), Celta (Pontedeume), Feiraco (Negreira), Pérez Olveira, (Santa Comba), Larsa (Vilagarcía) y Nestlé (Pontecesures). Las protestas se extenderán hoy a las plantas de Vegalsa-Eroski en Sigüeiro y en la de Gadisa en Betanzos, ambas en la provincia de A Coruña, y traspasarán las fronteras gallegas porque los ganaderos tienen previsto desplazarse a León para bloquear el centro de distribución de Mercadona y a Asturias para hacer lo mismo con Reny Picot.

En la jornada de ayer, mientras que asociaciones como la Organización de Productores Lácteos (OPL) de Santa Comba vertían y regalaban leche con la esperanza de paralizar a la industria, otras como Unións Agrarias (UUAA) se centraron en su bloqueo. Los concentrados en Lugo, que han desarrollado la movilización desvinculándose de las organizaciones agrarias al no sentirse representados por ellos, han acordado la retirada de la maquinaria del entorno de la muralla y anunciaron que se constituirán en asociación, para continuar sus demandas "desde la legalidad".

La división se da no solo entre los productores, sino también entre los sindicatos agrarios respecto al preacuerdo presentado por el Gobierno el pasado jueves. Mientras algunas asociaciones como Asaja consideran el documento como el "más completo de la historia", otros como el Sindicato Labrego Galego (SLG) mostraron su deseo de firmarlo, pero con mayores concreciones; y Unións Agrarias lo rechaza porque entiende que es solo una declaración de intenciones. Asaja se ha desmarcado de unas movilizaciones que califica como "un despropósito, una locura y un flaco favor al sector". La misma postura comparten desde la Asociación Galega de Cooperativas Agrarias (Agaca), que anunció ayer su desvinculación con la Plataforma pola Defensa do Sector Lácteo al no estar de acuerdo con su intención de llevar a cabo una huelga de entregas de la leche.

Las industrias lamentan esta "desestabilización" del lácteo y aunque ayer "no entró ni salió un litro de leche" de las fábricas confían en que se restablezca el diálogo para solventar la situación. Desde Nestlé aseguran que por ahora solo han pasado 24 horas y todavía es pronto para evaluar cuando se empezarían a notar los problemas de abastecimiento pero esperan en que se restablezca la situación antes de llegar a ese extremo. Sin atreverse a poner plazos advierten de que las reservas son "escasas" por el hecho de trabajar con leche fresca que se recoge cada día en las explotaciones de la comunidad.

Lugo es uno de los ejemplos más claros de la falta de unidad entre los ganaderos. Los convocantes de la tractorada que se mantuvo en la muralla diez días dejaron ayer la protesta como rechazo a los "actos vandálicos" de la madrugada del viernes ante la fábrica de Leche Río en O Ceao y de Larsa en Outeiro de Rei, además de ataques en varios puntos de distribución. Medio centenar de tractores optaron por dejar la movilización en la muralla e iniciar el cerco a las factorías de la ciudad sumándose a la huelga de entregas iniciada en A Coruña y Pontevedra. El portavoz de los productores que estuvieron concentrados en la urbe aclaró, sin embargo, que estos actos no se llevaron a cabo por gente de la tractorada sino de "otros puntos de Galicia con ideas y formas de actuar distintas". En la asamblea celebrada el viernes decidieron desmarcarse del bloqueo a las factorías y continuar con la tractorada, aunque tras los ataques ayer decidían volver a casa a casa con la intención de crear una plataforma para "seguir trabajando juntos".

Mientras los productores cercaban a la industria, desde la Xunta les pedían que se sumasen a un texto con acuerdos "históricos". El vicepresidente gallego, Alfonso Rueda, insistió en que la propuesta del Ministerio de Agricultura para garantizar precios sostenibles en la cadena de valor -productores, industria y distribución- "no se había puesto hasta ahora sobre el papel y tampoco se había puesto como compromisos".

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