AGENCIAS
Así, en el marco de la ´Operación ladrillo´, llevada a cabo la semana pasada por la Policía Nacional en colaboración con la Inspección de Trabajo de Lugo, fueron detenidos también tres ciudadanos uruguayos y uno de origen brasileño por estancia irregular en España, según informó hoy la Subdelegación del Gobierno en Lugo.
En una nota de prensa, la Subdelegación de Lugo explicó hoy que los inmigrantes trabajaban "en condiciones de explotación laboral, con salarios por debajo de los convenios y sin ningún tipo de seguridad o garantías sanitarias".
En caso de producirse algún accidente laboral, los trabajadores eran inmediatamente despedidos y amenazados con denunciarles por su situación de ilegalidad en España.
EN LIBERTAD
El empresario detenido, J.L.M.P., de 36 años, consta como titular de tres empresas dedicadas a la construcción y promoción de viviendas, y realiza subcontratas para empresas del mismo tipo desde hace cuatro años.
Los ciudadanos extranjeros fueron puestos en libertad tras notificárseles la apertura de un expediente de expulsión, mientras que el empresario J.L.M.P. pasó hoy a disposición del Juzgado número 6 de Lugo.
CARRAL
Ésta representa la segunda actuación en este mes de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía, tras detener a los tres responsables de una empresa de Carral, en A Coruña, también por un supuesto delito de explotación laboral de ciudadanos africanos, en el marco de una operación policial que se saldó con 14 detenidos.
A tres de los detenidos se les atribuye un delito contra los derechos de los trabajadores, a dos de los arrestados un delito de usurpación del estado civil y estancia irregular y a nueve de ellos otro por estancia irregular.
La investigación comenzó el 9 de octubre tras una denuncia presentada por un representante de Comisiones Obreras de A Coruña ante la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social. Los agentes inspeccionaron las instalaciones de una empresa ubicada en el Polígono Os Capelos, en la localidad coruñesa de Carral, donde fueron identificados 38 extranjeros, de los que 11 se encontraban trabajando en situación irregular.