EL 23% FUERON DETENIDOS COMO CONSECUENCIA DE SU MAL ESTADO EN SEGURIDAD MARÍTIMA
REDACCIÓN
Redacción.Santiago
Cuatro años después de la catástrofe del Prestige, el paso de buques antiguos por las costas gallegas se ha disparado. Un estudio de la Plataforma en Defensa de la Ría de Arousa (PDRA) sobre el tráfico en los puertos de Vilagarcía, Ribeira y A Pobra en el primer semestre de este año pone de la manifiesto que ha aumentado la presencia de buques con más de quince años respecto al año 2002, en que se produjo el accidente del Prestige.
El trabajo recoge el tráfico registrado en el primer trimestre de este año y se elaboró sobre los datos de movimiento portuario del puerto de interés general de Vilagarcía y los dos autonómicos de Ribeira y A Pobra, con listados de entradas y salidas suministrados por la Capitanía Marítima.
El estudio, que también recabó información sobre cada buque, pone de manifiesto que los barcos que entraron en la ría de Arousa con más de quince años de antigüedad representaron el 59,7%; el 48,6% los de más de veinte y el 34,8% los de más de 25. Además, el 27,3% de las entradas han correspondido a barcos que sufrieron alguna detención como consecuencia de su mal estado en seguridad marítima.
En cuento a la bandera del barco, el 3,5% de las entradas han sido negras, calificadas como de mayor peligrosidad. Con estos datos, el trabajo apunta que cada mes entran ocho barcos que sufrieron alguna detención a causa de su mal estado en algún aspecto relacionado con la seguridad marítima.
Pese a que los puertos de Ribeira y A Pobra no representan más que el 16,4% del conjunto del tráfico mercante en la ría de Arousa, representa los índices de antigüedad más elevados. Los barcos que entran en A Pobra con más de quince años son el 89,4% y en Ribeira del 78,7%. La práctica totalidad de los barcos que entran en ambos puertos son congeladores.
Respecto al año 2002, en el puerto de Vilagarcía la entrada de barcos de más de quince años había representado el 29,4% y fue en esta dársena donde había entrado el mayor número de barcos de esta antigüedad de todos los puertos de interés general.
Esto significa, según el trabajo, que la calidad del tráfico portuario "empeoró significativamente" en lo que respecta a la antigüedad de los barcos, ya que en 2006 este tipo de buques representa casi el doble, un 59,7%, respecto a 2002.
En el primer semestre de 2006, respecto al mismo periodo del año pasado, han empeorado, dice el estudio, los parámetros de antigüedad, aunque en relación a las banderas negras se ha registrado una baja significativa.
Esta merma es consecuencia de la importancia cuantitativa que tienen los buques abanderados en Panamá en el tráfico de la ría, ya que la cualificación de esta bandera figuraba en 2004 como negra y en 2005 cambió su calificación a gris. La PDRA indica además en el trabajo que el buque Spitisbergen, de bandera de San Vicente y las Granadinas, que pertenece a un armador griego y que recientemente fue detenido en Ribeira por un vertido en la dársena, es un "asiduo visitante de la ría y ya sufrió otra detención de nueve días en Vilagarcía", informa Efe.