M. FONTÁN
M. Fontán.A Coruña
La pesadilla que vivió Ana María Ríos en Cancún ya finalizó, y esta vez de forma definitiva. El juez de Cancún emitió el martes el documento más esperado por la vecina de Arcade: el que notifica el archivo de su caso. Tras una larga espera, la joven peluquera podía celebrar por fin su libertad. "Podré tomar las uvas de Fin de Año tranquila", exclamaba tras recibir la feliz y esperada noticia.
El caso judicial que se seguía contra Ana María después de que fuese detenida el pasado 9 de octubre en el aeropuerto mexicano de Cancún acusada de tenencia de munición parecía que no iba a acabar nunca. Pero ayer, poco después de las ocho de la tarde, la joven recibió una llamada del Consulado General de México en la que le decían que el asunto había sido archivado. "Mañana [por ayer] me enviarán el documento emitido por el juez; es el papel más esperado de mi vida, me hace más ilusión que un décimo de lotería premiado", relataba sonriente.
Celebración
En esos momentos, apenas sus padres sabían la feliz noticia. "Ahora tengo que llamar a mi marido y al resto de la gente; por ahora, vamos a celebrarlo con una botella de champán", añadió esta vecina de Arcade, que confesó que las últimas semanas intentó no pensar en este tema. "La verdad es que ya estaba muy cansada, porque decían que se iba a resolver pronto y el archivo no llegaba nunca", indicó.
Todo el mundo esperaba una resolución favorable. Una de las personas que mostró siempre su seguridad de que el juez no tendría más remedio que archivar el caso contra Ana María fue el cónsul honorario de España en Cancún, Javier Marañón, que fue, asimismo, uno de los principales apoyos para la peluquera. "Ya he visto el documento y en él el juez afirma que dado que la parte acusadora (PGR) desestima el caso, éste queda cerrado y absuelve a Ana de todos los cargos", señaló. "Estoy encantado; a mí me lo comunicaron por la mañana, pero hasta que me enviaron el papel del juez no me lo creí; estoy muy contento por Ana y este verano iré a Galicia para visitarla", prometió.
Ana María Ríos fue detenida en el aeropuerto de Cancún cuando regresaba a España de su luna de miel. Ahí empezó una pesadilla que la llevó a estar en la cárcel y varios días más retenida en Cancún sin poder salir de México hasta que el juez le permitió por fin regresar a España. Pero el caso continuaba abierto. Tras casi dos meses de sufrimiento, en el que la resolución del caso se vio demorada por tecnicismos legales, esta vecina de Arcade puede por fin respirar tranquila.
La joven contó desde un primer momento con el apoyo de su familia (su madre llegó a viajar a Cancún para estar con ella en momentos tan duros) y de sus vecinos. De hecho, Arcade fue escenario de una multitudinaria manifestación para pedir una libertad que por fin tiene.