EFE
The Police ofrecerá hoy un concierto en el Estadio Nacional de Santiago en el marco de su gira mundial.
La visita de Sting a la sede del Gobierno chileno fue confirmada oficialmente por La Moneda y se enmarca en el compromiso del artista con los derechos humanos y, particularmente, por su cercanía a los familiares de los detenidos desaparecidos durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Tras emprender su carrera como solista, Sting dedicó su canción "Ellas bailan solas" a las esposas de los desaparecidos, a las que invitó al escenario durante un concierto que ofreció en Santiago en 2001.
Viviana Díaz, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, dijo a Efe que esta institución fue invitada por el Gobierno a compartir la visita del cantante británico.
Para Díaz, Sting "ha sido uno de los grandes artistas que han estado por la defensa de los derechos humanos en el mundo".
Recordó que incluso durante la dictadura de Pinochet (1973-1990), Sting invitó al grupo folclórico de la agrupación a compartir el escenario durante un concierto organizado por Amnistía Internacional en la ciudad argentina de Mendoza.
Desde su llegada a Santiago, el martes en la tarde, los integrantes de la banda han salido poco de su hotel y sólo hicieron público el texto de una carta en la que Stewart Copleland ofrece disculpas a Michelle Bachelet por unos comentarios respecto a la mandataria.
Hace algunas semanas, en una entrevista para el suplemento "Wikén", del diario El Mercurio, Copleland dijo que Bachelet "estaría buena para cuatro cervezas".
"Por favor, acepte mis disculpas y si algún comentario mío le causó alguna molestia o disconformidad, debe estar segura que no tengo nada, sino el mayor de los respetos por la posición que usted sustenta y la forma en que usted maneja sus enormes responsabilidades", señala la carta.
La noche del martes, los integrantes de The Police recorrieron algunos locales del bohemio barrio "Bellavista", de Santiago, y cenaron en un conocido restaurante de pescados y mariscos, donde consumieron centolla, locos (abalón chileno) y turbot, acompañados de vinos chilenos y pisco.
Al terminar, Sting se despidió de los demás parroquianos con una reverencia y antes de subir a un todoterreno para regresar al hotel prometió un "show grandioso" en el Estadio Nacional.