REDACCIÓN | A CORUÑA
Varias patrullas tuvieron que acudir la noche del lunes a la gasolinera de Sada que se encuentra de camino a Gandarío a petición de una cliente que denunció el trato recibido tanto por el empleado del establecimiento como por uno de los propietarios.
La joven, que aseguró ser cliente habitual de la estación de servicio, pretendía pagar el importe del combustible repostado con una tarjeta de crédito, pero la red estaba caída en toda la comarca. El dinero que llevaba en efectivo no le alcanzaba para pagar la totalidad del servicio, por lo que pidió al dependiente que le hiciese un pagaré (le faltaban unos seis euros) para abonarlo al día siguiente.
El trabajador se negó y le dijo que no podía mover su coche hasta que abonase el total del importe de la factura. La otra opción que le dieron fue, según la afectada, vaciarle el depósito una vez que la gasolinera echase el cierre. La cliente decidió pedir la presencia de una patrulla de la Policía Local para que levantase un atestado de lo sucedido y poder denunciar ante los tribunales a uno de los dueños del establecimiento, que llegó a encararse con la cliente y a insultarla, además de tener retenido su turismo cerca de una hora.