VIVIANA BURÓN | PONTEDEUME
Hartos de las promesas que "nunca se cumplen", según aseguran, los padres de los alumnos del Centro de Educación Infantil y Primaria Couceiro Freijomil, de Pontedeume, se concentrarán a las 08.45 horas de hoy a las puertas del centro escolar para exigir a la Xunta que solucione de manera "inmediata" los problemas en el alcantarillado de la zona que causan inundaciones de aguas fecales en la parte inferior del edificio.
La represente de la Asociación de Nais e Pais (ANPA), Cristina Pérez Pedrós, explica que esta mañana "alumnos, padres y profesorado" se concentrarán media hora para presionar a la Consellería de Educación y que "de forma inminente" tomen las medidas necesarias para evitar que el colegio se inunde de nuevo.
La presidenta del ANPA explica que, pese a que desde la Xunta le aseguraron que la válvula antiretorno estaba "de camino" ya no confía, pues eso mismo le dijeron cuando sucedió la primera inundación de este curso, el pasado 7 de octubre. La válvula "nunca llegó" y el colegio se volvió a anegar de aguas fecales el martes pasado.
A lo largo del día de ayer se desplazaron hasta el centro escolar eumés un representante del Servicio Territorial de Inspección Educativa, además de un topógrafo para estudiar las futuras obras. Aún así, los padres se mantienen firmes en su decisión de manifestarse.
Además, advierten de que si las válvulas de cierre prometidas por la Xunta no están instaladas a finales de esta semana, el lunes los alumnos no acudirán a clase.
"No estamos dispuestos a que nuestros hijos tengan que padecer otra inundación" , aseguran los padres, temerosos de que se vuelva a dar la coincidencia de fuertes lluvias y marea alta, situación que provoca que, debido a las obras de urbanización del puerto (el colegio está situado en la fachada marítima de Pontedeume), el alcantarillado se atasque y el agua se desborde por los aseos del Couceiro Freijomil.
Tanto la dirección del centro como el Concello denunciaron en diversas ocasiones esta problemática ante la Xunta pero, en menos de quince días, el colegio se anegó en dos ocasiones de aguas fecales. La última sucedió el pasado martes y debido a la importancia de la inundación y ante el "problema de insalubridad" la dirección se vio obligada a suspender las clases de Infantil que, junto con el gimnasio, es la zona más afectada.
La Asociación de Vecinos A Vila de Pontedeume denuncia que la situación es "inconcebible" y califica de "denigrante" el trabajo de la "sección técnica de la Xunta". Su presidente, Andrés Nidáguila, destaca la importante cantidad económica que se destinó para este nuevo colegio (cerca de 2,5 millones de euros) y cuestiona la viabilidad del proyecto.