ANA BLASCO | CARRAL
-Es ya la séptima manifestación. ¿Algún avance desde el mes de abril cuando comenzaron?
-El único avance que tenemos es la respuesta del pueblo de Carral, que nos apoya. Fuimos al Parlamento de Galicia y conseguimos que nos recibieran los portavoces del PSOE y del BNG el mes pasado. Nos apoyan, pero tampoco nos ofrece muchas garantías.
-¿Han obtenido algún resultado de esto?
-El Bloque tiene previsto hacer una pregunta en el Parlamento gallego. Pero como en las comisiones el PP tiene la mayoría, tampoco les interesa hablar del tema. Nos llega con que por lo menos hablen de ello en público, aunque no reciba ningún trato de favor.
-¿A quién culpabilizan de esta situación?
-Es el alcalde (José Luis Fernández Mouriño) el que tiene en su mano cambiarla. Sabemos que Fenosa dice que si el Concello le busca otros terrenos no tiene problema para trasladarla, pero el alcalde está decidido a que vaya ahí. Va contra los vecinos y se olvida de que somos los que le pusimos ahí. Prefiere defender a una empresa privada. Le pedimos que nos colgara una pancarta, como con el Ave, y de ninguna forma. Nos quita las nuestras. Esta noche pusieron alguna y ya desaparecieron.
-Pero él dijo que estaba dispuesto a buscar un nuevo emplazamiento, ¿no?
-Es mentira, porque llevamos desde el mes de abril con esto. Si hubiera querido ya lo habría hecho. Al principio nos trajo un ingeniero, pero el único objetivo era intentar convencernos. Decía que quería que el ingeniero buscara otro sitio, pero como había que pagarlo se quedó todo en nada.
-¿Cuál es la alternativa que ofrecen ustedes?
-Nosotros lo único que queremos es que la aparten de las casas, de las nuestras y de las de otros. En Carral hay sitios de monte suficientes. Además, la duda que tenemos es que sea realmente necesaria. Está el polígono industrial a un kilómetro y allí no hay ningún problema de electricidad. Por algo será. Habrá que arreglar las líneas, que son de hace 30 años, o los transformadores. A parte, en As Travesas hay una subestación que reparte energía para toda España y Carral no obtiene ningún beneficio.
-¿Cuánta gente conforma la plataforma?
-A las manifestaciones vienen entre 200 y 300 personas; 400, a la más grande. Pero no deja de ser un pueblo pequeño y aunque estén en contra no lo quieren manifestar por miedo al alcalde y a las represalias.
-¿Siguen pasando esas cosas?
-Sí. En Carral se conoce todo el mundo y nadie quiere estar a mal con el alcalde porque al final es el que va a decidir permisos.