JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
Empleados de la compañía Unión Fenosa trabajan en estos días en puntos de Mera, Oleiros y Santa Cruz para retirar los postes del tendido eléctrico que el Concello había solicitado eliminar en reiteradas ocasiones debido al perjuicio estético que causaban.
Las obras se llevan a cabo en la calle Celso Emilio Ferreiro, en el tramo entre las vías de As Antonas y Fonte de Abaixo, en la calle Ledicia y en la de O Repicho. En el primer caso, el Concello instaló las tuberías para las redes de telefonía, electricidad y alumbrado cuando se acometieron las obras de construcción de las aceras. Una vez que se retiren los postes, los cables del tendido eléctrico pasarán a discurrir bajo tierra.
La misma situación se produce en la calle Ledicia, donde el Gobierno local reclamó a Unión Fenosa que suprimiese los postes existentes en la calzada. Tras esta actuación, se instalará en la zona la nueva iluminación pública. En el caso de la calle de O Repicho, la canalización subterránea de los cables hará posible su retirada de las fachadas de los edificios, con la consiguiente mejora de su aspecto.
La realización de estas obras ha hecho precisa la apertura de pequeñas zanjas en las aceras con el fin de conectar los cables con la red eléctrica. El Concello destaca que en algunos casos es necesaria la colaboración de los propietarios de las viviendas próximas con el fin de que conecten sus acometidas, ya que en lugar de discurrir por el aire como sucedía hasta ahora, deben ser bajadas hasta el suelo próximo a sus edificios.
El Ejecutivo municipal había criticado el retraso producido en el inicio de esta actuación, ya que la instalación de las canalizaciones se efectuó en las calles afectadas hace ya varios años. Los trabajos de retirada de los postes son financiados por la Xunta y su objetivo, según el Gobierno local, es contribuir a la eliminación del feísmo en el municipio.
Otro de los problemas que denunciaba el Concello acerca de estos postes era el riesgo que suponían para la seguridad de los peatones y los automovilistas, ya que en muchos casos estaban situados al borde de la calzada.
En el caso de la calle Abogadas, en la parroquia de Perillo, la administración municipal llegó a declarar el año pasado la ruina de los postes existentes en el lugar, ya que se encontraban en un muy mal estado y se había solicitado su desmontaje en reiteradas ocasiones. Los soportes permanecían en medio de la calzada pese a que había sido asfaltada recientemente por el Ayuntamiento.