NURIA RODRÍGUEZ | SADA
Augas de Galicia se ha comprometido a estudiar el proyecto con el que el Concello de Sada pretende mejorar el funcionamiento de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del municipio, situada al final del puerto, y evitar los vertidos puntuales a la playa urbana. El alcalde, Abel López Soto (BNG), se entrevistó con la presidenta del organismo autónomo, Ethel Vázquez Mourelle, que se mostró dispuesta a estudiar la propuesta del Ayuntamiento.
El Gobierno local ya entregó el proyecto a la Xunta en diciembre de 2008, después de que el organismo autónomo sancionase al Concello con una multa de 6.000 euros por vertidos de aguas residuales al mar. La propuesta municipal incluye dos alternativas, pero el equipo de gobierno se inclina por la que tiene un coste de 1,7 millones de euros, y que pasa por la sustitución de la actual red de saneamiento por otra con tubería estanca, es decir, sin ramificaciones.
Según informó ayer el Ayuntamiento sadense, en la actualidad no es así y según las mareas la red filtra agua de mar, lo que hace aumentar la salinidad de los líquidos que llegan a la depuradora y disminuye su eficacia, ya que el sistema de depuración es biológico y se ve afectado por esta circunstancia. El Concello también propone desdoblar la red de saneamiento desde la desembocadura del río Maior, es decir, la playa urbana, hasta la depuradora, para que una tubería recoja las aguas residuales procedentes de la zona norte -Pazos, Fontán, Carnoedo- y otra independiente la del resto de lugares del municipio. Esta última partiría de un tanque de tormentas y desembocaría en la EDAR.
El Ejecutivo municipal que preside López Soto propone construir dicho tanque en la zona de las pistas polideportivas, ya que el bombeo existente, dada la horizontalidad del terreno, tiene dificultad para impulsar el agua cuando aumenta mucho el caudal, motivo por el que en ocasiones puntuales entran en funcionamiento los aliviaderos del sistema. El tanque de tormentas tendría capacidad para absorber esos grandes caudales, lo que permitirá suprimir los aliviaderos. Algunos de ellos, según denunció la Agrupación Sada Unida (ASU) en su día, desembocan en la ría, a la que llegan así aguas residuales y pluviales.