MARTA VILLAR | A CORUÑA
Usar equipos de ultrasonidos para medir el caudal de las tuberías y cámaras de vídeo, instalar un pluviómetro en cada concello y realizar un total de 640 muestras de agua en cinco puntos de vertido por cada uno de los cuatro ayuntamientos que bordean la ría de O Burgo.
Éstos son algunos de los métodos que utilizará la Xunta para realizar el más completo diagnóstico del estado actual de este litoral de la comarca. Toda la información que recaben la incluirán en el Plan de Saneamiento Local de la ría que acaban de sacar a concurso y que estará terminado aproximadamente a mediados de 2011.
La iniciativa del Gobierno gallego con este plan es "coordinar esfuerzos" para tener un "enfoque único" y "rigor técnico" en las actuaciones encaminadas a eliminar la contaminación de la ría.
El plan de saneamiento que elaborará la Xunta no es uno, sino cuatro: lo que realmente se pretende es contar con toda la información necesaria para después elaborar un manual o guía de actuación para cada uno de los cuatro municipios implicados.
En este manual u hoja de ruta como se le llama ahora, el Ejecutivo autonómico indicará a cada ayuntamiento cuáles deben ser sus prioridades en obras de saneamiento y drenaje, en qué debe gastar el dinero para contribuir a la recuperación de la ría y a eliminar vertidos.
La Xunta pretende obtener un mapa de la ría en el que figuren datos y fotografías, incluso las coordenadas geográficas, sobre qué tipos de tuberías existen en cada concello y qué caudal tienen; dónde están los pozos de registro, los bombeos y las depuradoras; cuánto llueve; identificar todos los puntos de vertido, qué usos se le da a la ría, qué industrias hay en el borde litoral que pueden contaminarla; y qué elementos contaminantes se encuentran habitualmente en estas aguas.
La empresa que resulte adjudicataria de la redacción de este plan de saneamiento -que incluirá ingenieros técnicos y de caminos, topógrafos y delineantes- deberá tomar 32 muestras en cada uno de los cinco punto de vertidos fijados para los cuatro concellos -A Coruña, Oleiros, Culleredo y Cambre-, lo que supone un total de 640 análisis. En ellos se medirán los niveles de nitrógeno, de bacterias, materia fecal, sólidos, grasas, aceites y el pH. Se pretende saber cuántos vertidos se producen de media al año .
Un elemento que influye en los posibles vertidos a la ría es la lluvia, que se canalizar por redes que en muchas zonas aún no tienen separación entre pluviales y fecales. El plan por lo tanto incluye la instalación de medidores, pluviómetros, en los cuatro concellos, que medirán el agua caída en 16 meses. También se tendrán que contabilizar los datos de precipitaciones en esta zona en los últimos veinte años.