MARTA VILLAR | OLEIROS
La comarca de A Coruña tiene tres campos de golf. ¿Es necesario otro más como desea el Concello de Oleiros? La Xunta lo duda tanto que ha exigido al Ayuntamiento que justifique "la viabilidad ambiental y socioeconómica" del proyecto de construcción del sector residencial deportivo de Xaz, en Dorneda, que incluye un campo de golf de 18 hoyos y 700 viviendas.
La Consellería de Medio Ambiente acaba de aprobar el documento de referencia para la Avaliación Ambiental Estratéxica del plan parcial de este sector. Es decir, acaba de dar otro paso más en favor de la agilización de este proyecto, el más ambicioso y la prioridad número uno del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Oleiros. Aunque da luz verde a otro trámite más del plan, la Xunta ha puesto numerosas e importantes condiciones que el Ejecutivo local debe cumplir.
El informe de la Consellería deja claro que la "finalidad" del Ayuntamiento con este plan es "la creación de un campo de golf"y de forma complementaria, la oferta de vivienda. Pero Medio Ambiente explica que en la comarca ya hay suficiente oferta de campos de golf, con los de Arteixo (en plena ampliación), A Zapateira y Miño, por lo que pide al Ayuntamiento que "justifique" si hay realmente demanda para una cuarta instalación de este tipo.
La Consellería también solicita que se le demuestre que se da respuesta "a las necesidades reales de la población" y que el proyecto responde a una "estrategia racional y coherente de ocupación de suelo".
Este departamento también subraya que la futura urbanización alrededor del campo de golf supondrá la creación de "una nueva entidad de población alejada de las existentes" y que contribuirá a la "dispersión" por lo que el Concello oleirense también deberá justificar por qué ha dado prioridad a este sector cuando hay más zonas de suelo urbanizable que se pueden completar.
La Xunta también es muy consciente de la polémica que rodea este proyecto, tanto que incluso propone ideas para "favorecer la aceptación" del plan y "evitar la conflictividad que pueda surgir" si no se ofrece toda la información que exigen los ciudadanos. Propone al Gobierno local que identifique los aspectos de este proyecto "que generen mayor preocupación en la sociedad".
La Consellería aconseja al Concello que lleve a cabo campañas de "sensibilización" entre los vecinos de los núcleos cercanos al futuro sector residencial-deportivo y promueva su participación en la elaboración del plan parcial.
Las dudas de este departamento también se refieren al fuerte impacto ambiental que supondrá esta actuación y los elevados consumos de agua y energía que generará. Por esta razón expone también varias condiciones que el Ayuntamiento de Oleiros debe incorporar al futuro plan parcial del sector.
Un estudio paisajístico previo del entorno; proteger los elementos de interés y recuperar otros; fomentar el uso de especies arbóreas autóctonas dentro del sector y preservar los elementos patrimoniales, son algunos de los requisitos exigidos.
Entre los elementos patrimoniales se destaca el pazo de Xaz, que es Bien de Interés Cultural desde 1982 y que por lo tanto debe tener garantizado el acceso al público, aunque el proyecto contempla su conversión en casa club del campo de golf.
Medio Ambiente solicita a la Administración local que justifique también "la idoneidad" de la clasificación actual del suelo de este sector y exige que se fomente "la armonía" entre las viviendas que se prevé construir y las que existen en el entorno.
Una de las grandes preocupaciones del Gobierno gallego respecto a este proyecto es el elevado coste ambiental, social, material y energético de esta urbanización. La Xunta recuerda que apostar por la construcción de viviendas unifamiliares, chalés, supone un mayor consumo de recursos y de energía, e incluso de materiales de construcción. Añade además que este tipo de construcción "no favorece las relaciones sociales".
El proyecto prevé unas 700 viviendas como máximo, la mitad colectivas y la otra mitad chalés. El Ejecutivo autonómico exige que las viviendas con alguna protección pública "sean las máximas posibles" y que además no se construyan separadas de las de promoción libre sino que estén "mezcladas" para facilitar la ubicación y el disfrute de los espacios libres y los equipamientos tanto por parte de los residentes en la futura urbanización como por los vecinos del entorno.
Oleiros está obligado a que las construcciones tengan un diseño que incluya medidas de ahorro de energía (con recursos renovables) y de consumo de agua y debe justificar que la actuación no afecta a los riachuelos y corrientes subterráneas. Otra de las medidas que exige la Xunta es la de fomentar la movilidad dentro del sector y en su conexión con el exterior mediante el transporte público y el uso de los métodos más tradicionales como la bicicleta o ir a pie.