ANA BLASCO | CULLEREDO
De seis meses a un año es lo que tienen que esperar los residentes y empresas para obtener de Aena licencias de obra para los inmuebles afectados por la huella sonora del aeropuerto de Alvedro.
El Concello, que gestiona a los vecinos la obtención de estas autorizaciones, considera que es un retraso excesivo y que repercute de forma negativa en el municipio, por lo que solicitó su agilización al director general de Aviación Civil, Manuel Ameijeiras, con el que se reunió ayer en Madrid el alcalde, Julio Sacristán de Diego.
Ameijeiras se comprometió a trasladar a Aena la necesidad de realizar un mayor esfuerzo para acelerar el trabajo y proporcionar los permisos necesarios con mayor celeridad.
Sacristán también fue recibido por el presidente de Aena, Juan Ignacio Lema Devesa, con el que pactó la participación de técnicos de la institución que dirige en la elaboración del Plan Xeral de Ordenación Municipal de Culleredo (PXOM).
Con esta medida, el Concello pretende evitar que la revisión del documento urbanístico por parte de Aena retrase su aprobación definitiva. "Tiene que marcar los criterios de cómo afectan las servidumbres aeronáuticas y eléctricas al territorio", indica el regidor local, que coincide con Lema Devesa en la necesidad de desarrollar de forma conjunta el plan para lograr unos criterios unificados.
Además, firmaron dos convenios. El primero para permitir el acceso de la Policía Local al recinto aeroportuario para reordenar el tráfico cuando sea necesario. Por el segundo, Aena cederá terrenos al Ayuntamiento para la ampliación de la carretera de A Hermida, que enlaza la Nacional 550 en Vilaboa con la Casa Consistorial, ubicada en Tarrío.