ANA BLASCO | CAMBRE
La Corporación de Cambre inició esta semana los trabajos para la elaboración de un código ético que rija sus actuaciones como concejales.
La primera reunión se celebró el pasado lunes y ya se ha fijado otra fecha para dentro de un mes. Tras la polémica surgida por la convocatoria de una comisión extraordinaria la misma semana que las ordinarias, el próximo mes se repetirá situación, tal y como acordaron por unanimidad los concejales miembros: tres por el PP, dos por el BNG, uno por EU-IU y otro del PG, presididos por el edil de Hacienda, Venancio Salcines.
El responsable municipal de Economía defiende que se celebre como comisión extraordinaria por su duración -alrededor de hora y media-, y subraya que todos los participantes respaldaron la medida. "Luego que el PP no venga a criticarla", advierte Salcines.
En esta primera reunión se entregó a las diferentes formaciones ético para su estudio un borrador del futuro código, que el edil considera "ambiguo". El documento fue elaborado por el concejal Javier Varela Tejedor, cuando dirigía el departamento de Presidencia y Régimen Interior.
Lo curioso es que el documento cambrés es una copia, traducida al gallego y con pequeñas modificaciones, del Código de Ética del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal de la Ciudad de México. Así, los concejales de Cambre seguirán las mismas directrices que los magistrados y servidores públicos mexicanos.
El objetivo de estas reglas éticas es "coadyuvar y optimizar la administración pública" y todos los miembros de la Corporación deberán conocerlas y cumplirlas. Su capítulo dos recoge los principios generales en los que se deberá basar el comportamiento de los ediles: colaboración, legalidad, honradez, transparencia, responsabilidad... En este apartado se observan modificaciones: en la "confidencialidad", incluyeron el respeto a la vida privada de los ediles; en el "ejercicio del cargo", se establecerán motivos para la recusación o inhabilitación de los concejales; en la "prudencia", añadieron la obligación de fundamentar las denuncias, de manejar datos rigurosos y de evitar los insultos y las descalificaciones personales. Asimismo han creado un nuevo artículo para la "comunicación" para evitar la emisión de mensajes engañosos y observar el principio de no discriminación.
La mayor innovación en el texto es la inclusión de una cláusula en relación al transfuguismo: "Los miembros del Gobierno municipal, respetando la decisión de sus votantes y como actitud de rechazo al transfuguismo, mantendrán durante el mandato su pertenencia al grupo municipal formado por la lista electoral en la que resultaron elegidos".