M. CARMEN SUÁREZ | CORISTANCO
Un hombre de la zona de O Carrizal, en el municipio de Coristanco, se encuentra en estado grave al ser atropellado de forma intencionada ayer por la mañana por otro vecino de la misma localidad que después se dio a la fuga. La víctima es Jesús B.B., de 40 años, que es el ex novio de la actual pareja del supuesto autor de los hechos, Paulino I.G., de 41 años.
Los dos cuentan con diversos antecedentes policiales y son conocidos de las fuerzas de seguridad. Las primeras investigaciones de la Guardia Civil apuntan a motivos sentimentales y a que Paulino I. G. actuó movido por los celos. El suceso se registró a las 07.15 horas de ayer cuando la víctima salía de su casa y se disponía a coger su vehículo para ir a trabajar. En esos momentos un Seat León que conducía Paulino I.G., que circulaba a gran velocidad por una pista secundaria, lo arrolló y se escapó.
El hermano de la víctima dio la voz de alarma y el hombre fue evacuado al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), donde se encuentra ingresado en la UCI con pronóstico grave. Según informaron fuentes hospitalarias sufre un traumatismo craneoencefálico severo, otro torácico y diversas contusiones y golpes por todo el cuerpo. El supuesto autor de los hechos fue detenido a las once de la mañana por la Guardia Civil en la localidad vecina de Carballo.
Además del intento de homicidio, en otra vivienda cercana se encontró una caja de zapatos simulando un ataúd con una cruz de hierro, que el propietario del inmueble atribuye a Paulino I.G. como una amenaza de muerte, puesto que él también mantuvo una relación sentimental con la mujer, María.
A pesar de que tanto el agresor como la víctima cuentan con diversos antecedentes por distintos delitos, entre ellos tráfico de drogas, no existía ninguna denuncia por amenazas entre ellos, por lo que el suceso provocó una gran conmoción en la zona. O Carrizal es un asentamiento muy conocido en la comarca por los trapicheos que se llevan a cabo en él.
Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Carballo y A Coruña acudieron al lugar de los hechos para recoger las pruebas de este intento de homicidio. En el lugar se encontraba el Peugeot 205 propiedad de la víctima al que iba a subirse cuando sucedieron los hechos. La Guardia Civil también investiga si existen otros motivos relacionados con este suceso, aparte de los sentimentales.
En el primer momento en que se registraron los hechos se creyó que se trataba de un accidente, pero a los pocos minutos ya se confirmó que había sido un atropello intencionado y que el supuesto autor actuó por celos.
El hermano de la víctima que dio la voz de alarma comunicó a las fuerzas de seguridad que se trataba de un intento de homicidio. En esta zona son frecuentes los ajustes de cuentas relacionados con el tráfico de estupefacientes. Hasta el lugar de los hechos también se desplazaron dos miembros de Protección Civil de Coristanco para limpiar los restos del accidente después de que la Guardia Civil recogiese las pruebas.
Paulino I.G. estuvo relacionado con el crimen que se registró hace tres años entre los términos de Malpica y Ponteceso, aunque no llegó a ser detenido por las fuerzas de seguridad por este suceso. Un vecino de Fisterra, Plácido Boullosa, que entregó la pistola con la que se había cometido el crimen, relató a los agentes que se la habían entregado Paulino y su hermano Jacinto. Sin embargo, el juez encontró múltiples contradicciones en las declaraciones de Plácido Boullosa -que también cuenta con numerosos antecedentes por tráfico de drogas- y no dio credibilidad a su versión, por lo que Paulino no llegó a ser procesado por este delito.
Este homicidio se registró en junio de 2006 en una carretera que une los municipios de Malpica y Coristanco. Unos encapuchados atacaron el coche en el que viajaba la víctima -un joven de Malpica- con una amiga y le dispararon en la cara. Aunque fueron detenidas varias personas en relación con los hechos, sólo una de ellas ingresó en prisión. Paulino I. G. es conocido principalmente por las fuerzas de seguridad por sus trapicheos en la zona, lo mismo que varios miembros de su familia.