MARTA VILLAR | OLEIROS
Ángel García Seoane tiene de plazo hasta mañana sábado para demoler cuatro metros de su vivienda que invaden la zona de servidumbre de Costas, tal y como ha sentenciado el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) el pasado mes de junio.
El plazo termina el último día de este mes pero la Xunta ya le envió hace unos días una carta certificada en la que le anunciaba la imposición de una sanción económica por no haber ejecutado aún la resolución judicial. Así lo manifestó ayer en la radio municipal el alcalde. García Seoane anunció también que su abogado ya había presentado un recurso contra esta multa porque aún tiene de plazo hasta el sábado para "tomar una decisión".
Las prisas del Gobierno gallego por derribar parte de su vivienda y "las filtraciones" respecto a otros derribos que se han autorizado como las viviendas ruinosas de Ponte Pasaxe, tienen una clara interpretación para el primer edil oleirense: una "maquinación" del Partido Popular en la que hay nombres propios.
"La ahora conselleira Mato es la que más mueve el tinglado a petición del correveidile de Cobián", manifestó el alcalde, quien explicó que primero se "filtró" a la prensa que él aún no había ejecutado la sentencia y días después para las viviendas de Ponte Pasaxe sí había autorizado la demolición. "Cobián es el brazo ejecutor y uno del PSOE (en referencia al ex edil Luis Vázquez) el iniciador, el pensador".
Fuera de servidumbre
El Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) actualmente en vigor muestra que la finca donde se ubica la casa del regidor en As Galeras está fuera de la zona de servidumbre de Costas.
Seoane pudo haber invocado ante el juez el principio de proporcionalidad para evitar el derribo ya que la jurisprudencia lo acepta para casos en que el daño es mucho mayor que la infracción, sobre todo en este caso en que el derribo es sólo de cuatro metros pero afecta a elementos estructurales de la vivienda -de hecho una anterior sentencia judicial le condenó a una multa pero no a la demolición porque consideró que se podía aplicar este principio de proporcionalidad-.
Ángel García Seoane tiene que tirar 1,7 metros de galería de la planta alta y 2,81 metros del vuelo de la cubierta de su vivienda en As Galeras.
Demarcación de Costas confirmó ayer que efectivamente el Ayuntamiento de Oleiros no necesitaba su autorización para permitir la demolición de dos viviendas ruinosas en zona de servidumbre en Ponte Pasaxe, pues en este caso es competencia de la Xunta. Sí sería competencia de Costas, según explicó este organismo, si las viviendas estuviesen en zona de dominio público.
Para efectuar el derribo, por lo tanto, hacía falta el permiso de la Xunta. La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras "no ha encontrado aún" la solicitud que debería haberse presentado para proceder a la demolición, según confirmaron ayer fuentes de este organismo, que agregaron que continuarán con la búsqueda por si aparece dicha solicitud.
La media docena de construcciones abandonadas que existe en esta zona de Perillo, al borde de Ponte Pasaxe y al lado del conocido rascacielos de ocho plantas, han sido eliminadas poco a poco para llevar a cabo la urbanización de este entorno, que incluye zonas verdes y dos bloques de pisos de bajo y dos plantas con una altura máxima de 9,50 metros.
Una excavadora y varios camiones realizaron ayer trabajos de explanación en esta zona para el futuro desarrollo urbanístico del sector. El promotor, Larcoruña, ya instaló un gran cartel en la parcela. La única vivienda que no se puede demoler es la denominada Casa Carnicero, que está protegida. Las otras construcciones, las que ya han sido derribadas, ya había que tirarlas al estar en zona verde.
Ángel García Seoane insistió en sus declaraciones de ayer que ha sido un vecino que no está de acuerdo con el proyecto de compensación el que ha denunciado que los derribos no tenían autorización. Recordó que un auto judicial "autoriza a la junta de compensación a demoler estas construcciones ruinosas".