ANTARES PÉREZ | ARTEIXO
Un incendio en un silo de las instalaciones de Ferroatlántica forzó ayer a activar el protocolo de emergencias de la fábrica. El incidente no provocó heridos pero obligó a desplazarse hasta la empresa a los bomberos de Arteixo y efectivos de Protección Civil para colaborar con los trabajadores en la retirada de hasta mil toneladas de carbón en combustión.
Los trabajos se prolongaron durante más de nueve horas. La alarma saltó a las ocho de la mañana y hasta pasadas las cinco de la tarde no abandonaron las instalaciones de la empresa los dos efectivos contraincendios y de Protección Civil que fueron enviados como retenes.
Las labores de retirada se realizaron mediante palas en las que se cargaba el carbón en combustión para ser refrigerado. Fue un trabajo lento y laborioso. Finalizada la parte más dura, los bomberos comprobaron que el material había sido correctamente refrigerado y que no existían riesgos de que el fuego se reactivase.
El encargado de turno en la empresa, que especificó que el carbón contenido en el silo era hulla, incidió en que el proceso de vaciado del almacén se realizó siguiendo todos los pasos que establece el protocolo de emergencias y que en ningún momento se produjeron situaciones de peligro.
"De haberse producido el incidente un día de semana nos habríamos encargado nosotros mismos", indicó el encargado, que minimizó los riesgos medioambientales de la combustión del carbón.
Los vecinos de Rañobre, núcleo de población cercano a las instalaciones de Ferroatlántica -en el polígono de Sabón- coincidieron con el encargado de la empresa en restarle importancia al episodio. Desde la asociación de vecinos aseguraron ayer que no se vieron afectados por el espeso humo que, de cuando en cuando, salía de las instalaciones de la fábrica. "Hay días que echa más", apuntaron.