MARTA VILLAR | OLEIROS
Un padre se sitúa en medio de la avenida Che Guevara, a la altura de Casa Paquita, y levanta el brazo. Los coches se detienen y una veintena de niños con sus progenitores cruza con rapidez la calzada. Esta escena se repite cada día de colegio a las 14.30 horas y desde hace años.
La parada de autobús está casi enfrente de la urbanización en la que residen estos escolares, Pazo de Lóngora, por lo que lo lógico es que contasen con un paso de peatones en este tramo de carretera. Sin embargo, el paso peatonal más cercano está a medio kilómetro, a la altura de la rotonda del Haley, una alternativa que supone caminar en círculo un kilómetro para volver a donde estaban, sólo que al otro lado de la calzada.
"Muchos conductores ya nos conocen cuando nos ven parar el tráfico pero otros no y protestan. Los que vienen de A Coruña es más fácil pararlos porque normalmente vienen en Caravana, los de Santa Cruz es más complicado. Hace cuatro o cinco años que reclamamos un paso de peatones junto a la parada de autobús. La mayor parte de los niños tienen entre 5 y 8 años y ya sabes cómo son, pueden soltársete de la mano a coger algo que se les cae y puede pasar un accidente cualquier día", explica uno de los padres, que acompaña a sus dos pequeños, de 7 y 5 años.
La mayor parte de estos escolares acuden al centro Isidro Praga Condal de Santa Cruz y viven en la urbanización Pazo de Lóngora, en la que reside un gran número de parejas jóvenes.
"Somos muchos matrimonios que estamos entre los treinta y cuarenta, la mayoría con dos hijos. Esto supone que cada año el problema será peor porque habrá más niños que estarán en peligro de ser atropellados al cruzar esta carretera que,por otro lado ,en otras zonas tiene pasos elevados e incluso un punto en el que hay dos pasos de peatones casi pegados uno al otro", añade este progenitor.
La primera solución que intentaron los padres fue que el autobús del servicio de transporte escolar les dejase en la calle donde se encuentra la urbanización, en Marcial del Adalid, pero no fue posible por lo que optaron por acudir al Ayuntamiento para reclamar un paso peatonal. De hecho, la acera en esta zona está ya rebajada, sólo habría que pintar la señalización horizontal y vertical y, quizá, colocar bandas rugosas al igual que en zonas similares.
"Después de múltiples peticiones formales al Ayuntamiento de Oleiros lo último que nos han dicho es que la obra está aprobada pero que falta licitar el arreglo de las aceras de ambos sentidos ya que ahora no están adaptadas para un paso de peatones", manifestó uno de los progenitores afectados.
Este colectivo de padres afirma sentirse "harto" de "tantas largas y de que no se tenga en cuenta una petición tan razonable, tan justa y tan económica".