ANA BLASCO | CAMBRE
Las escasas justificaciones que acompañan las facturas pasadas por el concejal de Hacienda, Venancio Salcines, a las arcas municipales le están jugando una mala pasada.
Si la "Invitación a Javier Losada" sirvió para despertar la curiosidad del concejal del Partido Galeguista, Manuel Marante, y destapar toda una retahíla de curiosos gastos "protocolarios", las que involucran a vecinos de diferentes parroquias están desatando la indignación entre las asociaciones municipales.
La primera en alzar la voz para negar que Venancio Salcines convidara a sus miembros a diversas consumiciones, como justifica el edil en un tique fechado el 30 de noviembre de 2007, fue la Asociación de Vecinos de Pravio y Cela (Avepace).
Ahora, le toca el turno a la de Bribes. Salcines solicitó el 5 de noviembre de 2007 que le fueran abonados 83,10 euros gastados en la Pulpería de Cambre por "Reunión con los vecinos de Bribes".
Tras consultar con detalle los libros en los que anotan todas las actividades, comunicaciones y decisiones del colectivo, su presidente, Suso Carro, niega de forma rotunda que la asociación o cualquiera de sus miembros en representación de la misma se halla reunido con el concejal de Hacienda en octubre o noviembre de 2007.
"Es una cosa seria, así que he preferido consultar nuestra documentación por si no me habían comunicado a mí esta reunión", explica Suso Carro, que ahora ya cuenta con total seguridad de que el edil no convidó a miembros del colectivo que dirige a unas tapas en la capital cambresa con cargo a las arcas municipales.
En el aire queda saber si el concejal de Hacienda se reunió en esta fecha con algún vecino de Bribes y, de ser así, qué asuntos municipales abordaron mientras cataban el pulpo, ya que la asociación que representa a la parroquia no fue informada de ninguna gestión.
No se pudo preguntar sobre la identidad del misterioso interlocutor o interlocutores de Bribes ayer a Venancio Salcines, ya que se encuentra fuera de la provincia con el teléfono desconectado, según un portavoz municipal.
Por su parte, el Partido Popular no cesa en su empeño porque el equipo de gobierno contrate una auditoría externa. Si el bipartito no accede, amenazan con convertirlo en su principal arma en los próximos comicios locales. "El alcalde (Antonio Varela Saavedra) debe elegir entre contratar voluntariamente la auditoría o forzar que este tema sea el hilo conductor de la campaña electoral de 2011", indica el presidente de la agrupación local del PP, Nicolás Cubeiro.
"Si no tienen nada que ocultar, no entendemos cuál es el motivo de que no se contrate una auditoría externa", opina el líder popular y explica que su grupo pretende "auditar la gestión política y no la gestión de los funcionarios", cuya profesionalidad considera "indiscutible". "No es de recibo que el alcalde los implique directamente siempre que la oposición critica su gestión.