MARTA VILLAR | OLEIROS
Grietas, fisuras, filtraciones, humedades, el suelo radiante dañado, el patio cubierto con goteras, las puertas correderas deterioradas y deficiencias en el aislamiento térmico. Son algunas de las múltiples deficiencias que presenta la guardería municipal de A Canteira en Perillo, inaugurada hace tan sólo cuatro años.
Tal cúmulo de desperfectos en una construcción tan nueva ha llamado la atención de los grupos de la oposición que denunciaron los "vicios ocultos" de este inmueble además de criticar la demora en la ejecución de las obras de mejora.
La escuela infantil A Canteira se inauguró el 1 de noviembre de 2005. La obra fue adjudicada por unos 797.000 euros a la empresa Indeza. Las obras fueron financiadas por Diputación, Concello y Estado. Ahora el Ayuntamiento de Oleiros acaba de sacar a concurso el arreglo de esta instalación por el procedimiento negociado y por un importe de 72.000 euros. Los trabajos de mejora tienen un plazo de ejecución de cuatro meses.
El Gobierno local ha anunciado que el arreglo de la guardería ha sido contratado por un precio "muy superior al 30%" obligatorio para el Concello pues según el convenio firmado en su día sobre las galescolas es la Consellería de Traballo e Benestar la que debe asumir el 70% de los gastos de funcionamiento.
El alcalde, Ángel García Seoane, criticó que para la Xunta fue más "prioritario" colocar los carteles de la "galiña azul" que reparar este centro. "Va siendo hora de que pongan el huevo para sufragar los gastos de lo que les corresponde", afirmó Seoane.
Los técnicos municipales visitaron las instalaciones de la guardería de A Canteira por orden del alcalde para elaborar un informe sobre sus deficiencias y las posibles soluciones. Determinaron que los desperfectos afectan tanto al interior como al exterior y se deben sobre todo a las humedades y filtraciones de la cubierta.
Los técnicos en su informe advierten de la "falta de mantenimiento general" y aconsejan una limpieza periódica de la cubierta porque en ella y en las bajantes de pluviales el agua de lluvia se estanca sobre porque se acumulan las agujas de los pinos cercanos y producen "desbordamientos" que, a su vez, generan las humedades. En la fachada, sometida a la acción del viento y la lluvia, han aparecido fisuras y filtran humedad al interior.
Las pendientes de los desagües también son inadecuadas, el aislamiento térmico es deficiente y produce condensaciones en la fachada y las aulas orientadas al norte.
Estos expertos aconsejan picar la fachada actual para volver a enfoscarla y aplicarle pintura acrílica; instalar una cubierta de zinc con canalones interiores de recogida; revestir la pared del suroeste con chapa de zinc y con aluminio los machones de algunos ventanales.
El patio exterior también será reforzado con chapa de zinc para eliminar goteras. Los técnicos aseguran que lo más urgente es arreglar la cubierta y proponen que el resto de obras, por su simplicidad, las realice la escuela taller o los propios servicios municipales.