VIVIANA BURÓN | SADA
La Guardia Civil de Sada investiga la desaparición de Daniel Balsa Ramos, a raíz de que la pareja sentimental del trabajador de la Oficina de la Juventud, V.G.F., denunciase su desaparición el pasado viernes 6 de noviembre en el cuartel del instituto armado sadense. En su declaración, V.G.F. cuenta a los agentes que Balsa Ramos no aparece en su domicilio de la calle Compostela los días cinco y seis de este mes y relata también que su novio llevaba varios días preocupado por un asunto relacionado con su trabajo.
Daniel Balsa no acude a su puesto de trabajo desde el pasado cinco de noviembre, tras descubrirse la existencia de una deuda de 17.200 euros de la recaudación de la Oficina de la Juventud de Sada por los ingresos de la escuela de verano y los campamentos estivales de este año.
El Concello informó el pasado jueves, mediante un comunicado, de que estos hechos habían sido denunciados ante el Juzgado de Betanzos y además abrió un expediente disciplinario a este pempleado, al que considera "presuntamente responsable" de las irregularidades presupuestarias. El Ayuntamiento intentó en varias ocasiones notificarle la apertura del expediente durante los días 11 y 12 e informarle para pedir su comparecencia ante la instructora de dicho expediente el próximo martes.
El Concello, después de conocer el agujero en la recaudación de la Oficina de la Juventud, abrió una investigación para recabar información desde el mes de febrero de 2008, momento en el que se aprueba la ordenanza de precios públicos y comprueba que la suma asciende ya a 28.175 euros, después de que se certificase que no existe ningún ingreso relativo a las escuelas municipales del año 2008 y cuya recaudación es de 10.975.
Por el contrario sí se ingresaron 7.350 euros correspondientes a los campamentos de verano que se celebraron ese mismo año. El Ejecutivo municipal teme que la cuantía total pueda llegar a los 40.000 euros.
Responsabilidades
El concejal de Agrupación Sada Unida (ASU), David Brandariz, advierte de que la responsabilidad de la concejal de Juventud, Raquel Bolaño, es "clara y manifiesta" por realizar las bases de las actividades de verano "no fiscalizadas por los servicios municipales" y en las que se obliga al pago en metálico en la Oficina de la Juventud. El edil lamenta que Bolaño se "parapete" de trás de una ordenanza propuesta por ella y, según afirma, mal realizada "cuando eso no es cierto". Brandariz explica que dada la cuantía del cobro "no existe ningún impedimento para su pago bancario o en la Tesorería Municipal". Cuestiona que se le encomendase al trabajador la función de recaudación cuando está contratado como animador de tiempo libre. Apunta también que la falta de comprobación de la recaudación es "tan evidente y arbitraria" como las gratificaciones firmadas por la edil para Daniel Balsa.